Reportaje
Rusia vota este domingo en unas elecciones presidenciales que vienen marcadas por otras elecciones, las parlamentarias que se celebraron en diciembre. Entonces ya ganó Rusia Unida, el Partido de Putin, pero hubo algo más que denuncias de fraude: "Todo el proceso ha estado inclinado hacia el lado del Partido en el Gobierno, no se han dado las condiciones necesarias para un proceso electoral justo", reconocía entonces el jefe de la misión de observadores de la OSCE.
Vladimir Putin, que entonces era Primer Ministro y ahora vuelve a presentarse a Presidente, promete más transparencia en esta ocasión. Para ello ha ordenado la instalación de cámaras web en los 91.400 colegios electorales. Los vídeos grabados se irán subiendo a www.webvybory2012.ru para que cualquier interesado pueda comprobar que todo está en orden durante la recogida y el recuento de los votos.
Cuanto termine ese recuento, si se cumple lo que indican las encuestas, Putin volverá a ser Presidente de Rusia. Es el gran favorito, y probablemente lo consiga en esta primera vuelta. Hasta la oposición, que ha convocado ya una manifestación el lunes 5, parece tenerlo claro. La gran cuestión, al margen de las dudas sobre la transparencia que pueda haber esta vez, es qué pasará a partir de ese día.
Rusia no es la misma que cuando Putin llegó por primera vez al Kremlin en 1999. Entonces se sentía amenazada por Occidente, su economía estaba maltrecha tras la caída de la Unión Soviética, y el país necesitaba algo así como un salvador. Un perfil en el que Putin encajó perfectamente.
Hoy las cosas han cambiado. Pese a la crisis Rusia crece a más del 4%, mantiene el paro oficial en torno al 8 y, sobre todo, tiene una clase media que se ha hecho fuerte y se siente con confianza para pedir reformas. Los que desde diciembre han salido a la calle son jóvenes, intelectuales, profesionales liberales.... No van a poder cambiar a Putin, entre otras cosas porque tampoco tienen un líder mejor, pero sí van a insistir en pedirle cambios ya. Falta ver cómo responderá esta vez Putin.
El todopoderoso Putin, el gran favorito se enfrenta a una curiosa lista de aspirantes: un comunista "de toda la vida", un nuevo rico, un excéntrico nacionalista y un ex hombre de Putin que ahora va de socialdemócrata.
GENNADI ZIUGANOV (Partido Comunista), el comunista de toda la vida
Ha participado en todas las elecciones presidenciales en Rusia y es el "eterno segundón". Habla de igualdad social, incluso de "restalinización" del país, y tiene su apoyo mayoritario en jubilados y nostálgicos. Aun así, quizá sea la única alternativa fiable, lejos de formaciones surgidas a la sombra del Kremlin para dar imagen de diversidad sin llegar a constituir una opción.
MIJAIL PROJOROV (independiente), el millonario
Es el tercer hombre más rico del país, con 46 años, el último en meterse en política, el año pasado. Entre sus propuestas, la creación de una nueva divisa sobre la base del euro y del rublo. Pensando en el futuro, y dando por hecho su derrota, ha anunciado que va a formar un nuevo partido a partir del 5 de marzo. Como curiosidad, es el propietario del equipo de la NBA de los Nets de New Jersey.
VLADIMIR YIRINOVSKI (Partido Liberal Democrático), un excéntrico nacionalista
Ya lo intentó en el 91, contra Yeltsin. En una campaña en la que todos los candidatos han echado mano del populismo y de guiños nacionalistas, él se lleva la palma con "Rusia para los rusos". En su primer anuncio televisivo se le veía subido a un carro tirado por un burro al que azotaba con saña. Ante las críticas, respondió: "el burro del anuncio vive en nuestra casa, y vive mejor que mi familia, hace años que no hace nada". Ha anunciado el posible comienzo de la Tercera Guerra Mundial para este verano.
SERGUEI MIRONOV (Rusia Justa), un ex hombre de Putin que ahora va de socialdemócrata
Hoy intenta poner distancia, pero pasó 10 años como fiel colaborador de Putin e incluso llegó a presidir el Senado en 2001. Ya se presentó a las elecciones de 2008, y ya entonces daba la sensación de ser unos de esos "hombres de paja" al gusto del Kremlin. Se ha mostrado dispuesto a pedir el voto para los comunistas en una hipotética y poco probable segunda vuelta.
RAFAEL PANADERO
El primer ministro ruso y candidato a la presidencia, Vladimir Putin, graba una alocución que será televisada, en su despacho de Moscú (EFE)