El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el primer ministro turco, Recep Tayip Erdogan, han emitido un comunicado conjunto en el que advierten de que el conflicto de Oriente Próximo "amenaza con arrastrar a toda la región a un bloqueo caótico con repercusiones globales".
En el comunicado, Zapatero y Erdogan condenan "todas las formas de terrorismo", afirman que no se puede "aceptar que bombas o misiles caigan sobre la población civil" y rechazan "firmemente el uso desproporcionado de la fuerza".
Además, demandan la liberación de los dos soldados israelíes secuestrados por Hezbolá.
Ambos mandatarios realizan un llamamiento a las Naciones Unidas, la Unión Europea y "otras organizaciones internacionales relevantes", así como "a las naciones y a los líderes internacionales", para que intensifiquen "los esfuerzos en curso para poner fin a la espiral de violencia y hostilidad" en Oriente Próximo.
Aseguran que esa espiral "amenaza con arrastrar a toda la región a un bloqueo caótico con repercusiones globales" y se ofrecen, como copatrocinadores de la Alianza de Civilizaciones, a "contribuir en la manera que se estime más apropiada" a la paz en la región.
Los jefes de Gobierno de España y Turquía recuerdan que la "dramática escalada de violencia" en Oriente Próximo "ha sesgado [sic] ya la vida de cientos de civiles inocentes y heridos a muchos más".
"Las armas deben dar paso al diálogo y las negociaciones. No hay tiempo que perder, el tiempo para la acción concertada es ahora. Nuestro futuro está en juego. No podemos permitirnos el lujo de limitarnos a seguir viendo cómo se desarrolla la tragedia", concluye el comunicado.