El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se ha mostrado convencido de que, a diferencia de lo que ocurrió con José María Aznar, Estados Unidos no le habría pedido a un Gobierno presidido por él su colaboración para trasladar presos a la base de Guantánamo y, en todo caso, ha asegurado que no la habría aceptado.
En la rueda de prensa posterior al Consejo Europeo celebrado en Bruselas, Zapatero ha recordado que su primera decisión al llegar al Gobierno fue retirar las tropas de Irak y ha considerado "bastante evidente" que ante el malestar que aquello causó en Washington a los estadounidenses "nunca se les hubiera ocurrido" pedir a España su "conformidad" para que vuelos que trasladaban presos desde Afganistán a la base de Guantánamo en Cuba pudieran hacer escala en suelo español en caso de emergencia.
"Guantánamo nunca debió existir
El jefe del Ejecutivo ha afirmado, además, que "por supuesto el Gobierno español nunca la hubiera entendido como positiva (la petición) ni la hubiera aceptado".
Zapatero ha expresado, además, su deseo de que la base de Guantánamo "se cierre cuanto antes" pero no se ha pronunciado sobre la sugerencia del Gobierno portugués de que la UE contribuya a su posible clausura acogiendo a presos que estén libres de cargos pero que no puedan regresar a sus países de origen, argumentando que este asunto no se trató en la Cumbre europea.
"Guantánamo nunca debió existir, es un malísimo ejemplo para un país de una gran democracia como es Estados Unidos y para el mundo", manifestó el presidente del Gobierno, que expresó su "deseo de que se cierre cuanto antes" y de que el caso de esta base "sirva para que nunca una democracia vuelva a hacer algo parecido".