Los miembros del G-20 apuran las negociaciones ante la cumbre que mañana se celebra en Londres para intentar consensuar soluciones a la crisis financiera, en un ambiente de división debido al escepticismo de parte de los socios sobre las posibilidades de una reunión para la que tanto el anfitrión, el primer ministro británico, Gordon Brown, como el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, apelaron a la "cooperación" para culminar un "acuerdo global".