El despliegue espectacular de fuerzas del orden, acompañado de vuelos de helicópteros, parece haber evitado una nueva noche de violencias en las barriadas de las afueras de París, tras los graves disturbios de las dos noches anteriores. En torno a mil agentes han sido desplegados en Villiers-le-Bel y en localidades vecinas del departamento de Val d'Oise.