Un día después del asalto a la escuela judía de Jerusalén que se saldó con la muerte de ocho personas, el Movimiento para la Resistencia Islámica reivindicó su "plena responsabilidad". Se trata del primer atentado en la capital israelí en cuatro años y supone una venganza a la reciente incursión del Ejército hebreo en la Franja de Gaza, que provocó más de un centenar de muertos