Manning se declaró culpable a través de su abogado de 10 cargos, los menos graves de los 22 de que le acusa el gobierno estadounidense, que le podrían acarrear una condena de 20 años de prisión. Aun así, ha evitado declararse culpable de "ayuda al enemigo", el cargo más grave y que puede ser castigado por la ley militar con la cadena perpetua.