Los niños que llaman al teléfono de la fundación ANAR se sienten solos, aislados y no tienen a quien contarle sus problemas porque sus padres se pasan el día entero en el trabajo o les prestan poca atención. Es el perfil de la gran mayoría de los 118.000 niños que contactaron en 2007 con este teléfono de ayuda a la infancia.
Benjamín Ballesteros, el director de programas de ANAR, subraya que muchas de las llamadas esconden otros problemas. La falta de comunicación entre padres e hijos está aumentando los problemas de conducta y cada vez hay más niños tiranos que no tienen ningún respeto por sus padres.
Unas 13.000 llamadas fueron derivadas a servicios sociales y jurídicos, 200 de ellas por abusos sexuales. Una de cada tres llamadas denuncian casos de violencia, cada vez más por acoso escolar. El teléfono de Anar es el 900 20 20 10.