Viernes, 10/2/2012 19:21
La Audiencia de Barcelona ha condenado a penas que suman 20 y 22 años de prisión a la madre de la niña Alba y al compañero sentimental de ésta, respectivamente, por la brutal paliza que dejó a la pequeña en estado de coma en marzo de 2006 y que ahora padece una invalidez irreversible.
El tribunal condena a Ana María Cano y a Francisco Javier Pérez por los delitos de lesiones, maltrato habitual y contra la integridad moral, y les impone el pago de una indemnización de un millón y medio de euros para la menor.
La Audiencia reprocha "el gravísimo incumplimiento por parte de la madre de Alba de sus deberes de cuidado y asistencia de la niña", y deniega su petición de ser informada del estado de salud y la evolución de la pequeña.
Por su parte, el padre biológico de Alba, Álvaro Caldas, ha asegurado en la SER que "esperaba más de la sentencia" y que no está contento con ello. "Esperaba por lo menos una condena de unos 25 años, aunque en lo demás si que estoy de acuerdo", ha asegurado. Caldas ha indicado sentirse "un poquito solo y decepcionado".
En referencia a Alba, ha explicado que la visitó el pasado sábado y que "estaba muy contenta". "Hablaba con su forma de hablar, emitiendo sonidos guturales", ha dicho. Alba no puede caminar y tiene el brazo derecho inutilizado, según su padre. A pesar de ello, aún hay esperanza. A Alba la operarán en el cerebro el próximo febrero y los médicos han transmitido al padre que las neuronas que aún le restan quizá puedan servir para que trabajen por las neuronas que no tiene.
No camina casi nada, brazo derecho inutilizado. Yo la ví el sábado y estaba muy contenta, hablaba con su forma de hablar: emitiendo sonidos guturales.
Brutales maltratos a la niña
La Sección Vigésima ha declarado probado que, entre noviembre de 2005 y marzo de 2006, Francisco Javier P.E. agredió a la menor en diversas ocasiones e, incluso, la ató a una silla, le obligó a tragarse sus propios vómitos, le tapó la boca con cinta aislante y le introdujo agua con una jeringuilla, dando así total credibilidad al testimonio de Maite, la hermanastra de Alba, que presenció los hechos.
El tribunal considera que la madre de Alba, Ana María C., no evitó los malos tratos ni las agresiones, por lo que la considera culpable y, además, le ha retirado la patria potestad de la menor durante cinco años y no se le informará "en ningún caso" sobre la evolución de la niña