El abogado que defendió al bailaor Juan Manuel Fernández Montoya, "Farruquito", por el atropello mortal de un peatón ha entablado contra él un procedimiento de jura de cuentas porque aún no ha cobrado sus honorarios en la causa penal ni en una denuncia por injurias vertidas en un artículo periodístico.
Fuentes del caso han informado de que el abogado Benito Saldaña ha entablado este procedimiento, según prevé la ley, ante el juzgado de lo penal 8 de Sevilla, que en julio de 2005 emitió la primera condena contra "Farruquito", consistente en dos penas de ocho meses de prisión cada una por el atropello mortal de un peatón cuando conducía sin carné ni seguro.
Saldaña afirma no haber cobrado aún ni un céntimo del artista, que le debe sus honorarios por el juicio penal, la apelación ante la Audiencia de Sevilla y por un juicio que entabló en Barcelona contra un articulista de "La Vanguardia" por presuntas injurias al llamarle "cabrón" e "hijo de puta" por su comportamiento.
Tras varios intentos de cobrar mediante el envío de cartas, el letrado ha optado por este procedimiento, en el que ahora el juzgado requerirá al bailaor para que pague la minuta y, en caso contrario, se le embargarán bienes en cuantía suficiente, han explicado las fuentes.
Tras pasar un año y tres meses en la cárcel, "Farruquito" obtuvo el tercer grado penitenciario en marzo de 2008, por lo que solo tuvo que volver a la cárcel a dormir y en agosto de 2008 presentó su espectáculo "Puro", con el que retomó su carrera artística, que ha continuado desde entonces.
Las fuentes han señalado que no descartan que sean embargados los ingresos por taquilla de algún espectáculo como forma de pago.
La sentencia del juzgado penal 8 fue elevada por la Audiencia de Sevilla a tres años de prisión: dos años de cárcel por homicidio imprudente en concurso con un delito contra la seguridad del tráfico, y un año por un delito de omisión del deber de socorro, junto al pago de 102.500 euros de indemnización para la viuda del fallecido y de 8.275 euros para cada uno de los padres.
"Farruquito" fue detenido el 27 de marzo de 2004 por el atropello, seis meses antes, de Benjamín Olalla en un paso de cebra, ya que el bailaor había huido del lugar sin prestar auxilio a su víctima.
Según la reclamación del abogado, entre las deudas pendientes se encuentra el viaje que tuvo que hacer a Barcelona para la denuncia que "Farruquito" presentó contra "La Vanguardia" por un presunto delito de injurias.
El autor del artículo fue absuelto porque la Audiencia de Barcelona entendió que los insultos vertidos, por "la forma y el momento" en que se hicieron, "determinan una cierta tolerancia social".
¿Que pasa si digo que el interfecto es de raza gitana? Ahora saldrán los defensores de lo politicamente correcto diciendo que esto es una barbaridad. Pues, señores, esta es la forma que esta gente tiene de interpretar la ley de los payos. Y no solo Farruquito, miles de colegas suyos circulan por España sin papeles. Y a nivel local, la Guardia Civil lo sabe y mira para otro lado. Como comprenderán, pagarle al abogado es la última de sus preocupaciones. ¡Ea!
Y todavia hay quien opina que la justicia de este pais funciona.Por favor!!!!! Si tienes dinero haces lo que quieras...y si no a comerse el marrón. Verguenza nacional la justicia......
Que verguenza, la vida no vale nada..que simple le salio a este "artista" matar a un apersona inocente.....dende esta la JUSTICIA"
Olé y olé la España de pandereta y peineta... y que graciosos que son estos bailaores, portadores de las esencias patrias más rancias y arraigadas. Nunca entenderé la sentencia a este elemento, nunca, tenemos una justicia tan....tan....tantarantán
La noticia se comenta por si misma. Nunca he entendido que un abogado esté obligado a defender a una persona que es culpable de algo tan abominable como atropellar a una persona, abandonarle, echarle la culpa a su hermano y además sin permiso de conducir y sin seguro. Si de verdad existe Dios, y yo creo en ello, alguien deberá recibir su merecido algún día. Tal como dice María Jesús, quién a hierro mata, a hierro muere. Yo no quiero que muera nadie más, pero sí que acaben pagando su culpa.