Un grupo de investigadores que trabajaba sobre los típicos problemas de pérdida de memoria que conlleva la edad se planteó conocer si el ejercicio mental que supone la práctica del ajedrez ayudaría a la personas mayores a mejorar su capacidad y rendimiento cognitivo.
Para realizar este estudio, los expertos del Servicio de Neurología han contado con la colaboración de 120 usuarios de cuatro centros especializados en atención a mayores que se dividieron en dos grupos de sesenta personas.
El primer grupo realizó un curso semanal de ajedrez durante un año, mientras que el otro conformó el llamado grupo de control del experimento, que en ese mismo periodo de tiempo llevó a cabo otras actividades de ocio de menor trabajo mental.
Al finalizar el experimento, les realizaron las pruebas definitivas y los resultados fueron concluyentes. Quienes no habían seguido las clases de ajedrez no mejoraron sus prestaciones mentales. Sin embargo, el 65 por ciento de los que acudieron a las lecciones de ajedrez vieron cómo aumentaba su rendimiento cognitivo, en algunos casos de forma espectacular.
"Mejoraron sus funciones visioespaciales y su rapidez mental y, en general, eran menos lentos a la hora de procesar la información que recibían", subrayan los especialistas.
Tras las pruebas, los participantes también afirmaron sentirse más autónomos y con menor dependencia del cónyuge o de los hijos.