LOS RECUERDOS DE LA ESPOSA DE VICENTE FERRER
La de Vicente Ferrer y Alberto Oliveras ha sido una amistad de toda una vida. Se conocieron en los años 60, cuando Ferrer todavía trabajaba en Maharastra y Oliveras realizaba para la Cadena Ser el programa Ustedes son formidables. "Fue en el año 1965, (...) cuando descubrí al personaje y a su obra, un misionero enfebrecido, paladín de los campesinos del Maharashtra, decidido a excavar miles de pozos y a crear cooperativas para poder liberarlos de la esclavitud y de la sequía. Era el Babá, la esperanza de los desesperados, la luz de los intocables", había escrito Oliveras en su libro "La revolución silenciosa".
"Más que un amigo, es un hermano", había afirmado Oliveras. La amistad de estos dos "hombres formidables" estaba basada en la admiración mutua. Ferrer admiraba a Oliveras por su inteligencia y su manera de ver el mundo. Oliveras admiraba a Ferrer por su simplicidad frente a la grandeza, su satírico humor, su capacidad de movilizar a las masas y su filosofía de la acción.
"Adelante, empieza cuando quieras"
Nadie consignó plasmar sobre papel de una manera tan fiel la filosofía de acción de Vicente, sus ideas y su visión del mundo. Eso llevó a Oliveras a ser la única persona que, junto a su mujer Anna, consiguió escribir una biografía de sus hazañas. Ferrer había ya rechazado previamente muchas propuestas y cuando Oliveras se lo propuso le contestó "adelante, empieza cuando quieras".
Oliveras visitaba Anantapur a menudo, cada pocos años. En muchas ocasiones se alojaba en casa de Vicente, el Emma Bungalow. Mantuvieron una cercana amistad hasta el día de la muerte Vicente Ferrer, en 2009.
Anna y Vicente en la oficina del campus central de Anantapur (2007)