España era el único país europeo que gozaba de una sanidad universal y gratuita hasta ahora. A partir del uno de septiembre la nueva regulación excluirá a los inmigrantes irregulares del acceso al servicio público de salud salvo en casos de urgencias, en la maternidad o a los más jóvenes.
No todos los países europeos se rigen por los mismos criterios. En el caso de Francia y Portugal se impone un límite de tres meses de estancia en el país para poder recibir atención médica y en Reino Unido hace falta residir durante doce meses para acceder al sistema médico.
En Francia si un inmigrante lleva tres meses y sus ingresos no superan los 598 euros, la cobertura médica es completa. Portugal tiene por norma no rechazar la atención a nadie por nivel de ingresos aunque pasan la factura por el servicio prestado y en Reino Unido los inmigrantes tienen derecho a la atención primaria pero sólo si el médico lo acepta -algo a lo que no están obligados-.
En Alemania, los inmigrantes tienen acceso a las urgencias, a la maternidad y los tratamientos retrovirales del VIH, aunque antes tienen que acudir a los servicios sociales y estos tienen la obligación de denunciar la situación irregular. En Italia los 'sin papeles' tienen derecho a la atención "urgente y esencial", a los cuidados preventivos y a los relacionados con la salud pública. Y en Holanda sólo se atienden las urgencias y las enfermedades contagiosas aunque el personal sanitario aplica en todos los casos una alta interpretación de lo que supone la primera necesidad, con lo que se atienden más inmigrantes de lo que estipula la ley.
Suecia y Austria no ofrecen cobertura sanitaria a los extranjeros en situación irregular bajo ningún supuesto, tanto es así que en Suecia dar a luz a una inmigrante sin papeles le supone un coste de 2.200 euros, algo gratuito en el caso de los residentes.
La normativa es diferente en el caso de los menores, en la gran mayoría de los casos, los países excluyen a los niños de estas restricciones, a los que la legislación otorga todo tipo de derechos en materia sanitaria.
Si eres inmigrante y vas a España lo tienes todo gratis y si se lo dejan de dar ya somos racistz,no señores inmigrantes,las cosas no son tan faciles ni hay obligación de dar nada a cambio de nada,y mucho menos si son sin papeles. Si quieren quejarse con razón vengan a Australia y verán lo que es de verdad ser un inmigrante.
Claro que la sanidad no es gratuita, ni el petróleo, ni los diamantes, ni la mayoría de los recursos naturales que a tí (Javier) te hacen falta para hacer tu apacible vida.Pues tengo que recordarte que si todos esos recursos naturales no fueran ROBADOS en su origen, quizá esa gente que viene a buscarse la vida no tendría que venir a incordiar en nuestra maravillosa e intocable sanidad.Desde cuándo somos así????
¿Es que el personal sanitario no cobra? ¿O es que los hospitales y centros sanitarios se mantienen con coste 0? La sanidad no es gratuita en ninguna parte. Siempre la paga alguien, y a mi no me parece justo que la paguen solo unos y otros no. Será gratuita cuando este en manos de robots que no requieran ningún tipo de mantenimiento, es decir, nunca.
Alabo los comentaios de Julio 5 y Rosa 4. Verdaderamente, los servicios básicos deberían ser universales, pero siempre hay interses de por medio. Conozco un buen oftalmólogo de Málaga que en su tiempo de vacaciones, llena sus maletas con todo el material que puede y se va a Afríca a darles la vista a muchas personas que ni siquiera podían distinguir los colores de la vida. Este hecho, para mí tiene mucho mérito, así como todo el desarrollo que realizan las ONGS para paliar el hambre y las necesidades prioritarias para que el ser humano pueda abrirse su camino. quizás sea una utopía lo que expreso. Yo también fuí emigrante.
Claro, siendo parado y manteniendo a una familia también en paro no tengo yo otra cosa que hacer que pagar para que todo el mundo venga a España y se tome la sanidad publica como el pito del sereno, todo el mundo beneficiándose. No soy racista, y estoy muy concienciado con el tema de la solidaridad, pero habíamos llegado a un punto insostenible. Con nuestra sanidad ya hemos ayudado a mucha gente, no creo que sea tan terrible que empecemos a barrer un poco para casa.