Años después, otra hija comenzó a sospechar de la historia y comenzó una búsqueda que pudo haber acabado en Murcia, cuando encontró con quien podía ser su hermano biológico. Hicieron unas pruebas de ADN que resultaron en coincidencias cercanas al 100% pero no de manera concluyente. Ahora, un juez quiere que se repita para saber si son hermanas.
Esa prueba de ADN, sobre la que ni Petra ni Pablo quieren echar las campanas al vuelo, será la prueba del nueve no ya sólo para este casi sino para muchos más porque si coincide que el hombre que vive en Murcia es su hijo, se probaría que Sor María Gómez Valbuena, la monja de las Hermanas de la Caridad fue responsable de este y de otros robos de bebés porque los papeles de adopción del presunto hijo estaban firmados por la religiosa.
No será este el último caso de la semana que se estudia en los juzgados de Plaza de Castilla en el que podría estar involucrada la monja. Esta misma semana pueden presentarse dos denuncias más en los que su nombre aparece.