La recomendación de la seguridad vial de "Si bebes no conduzcas" se va a transformar en una orden: "si bebes, no conduces". Al menos para los conductores de autocares.
El gobierno francés es favorable a poner en práctica la demanda de las asociaciones de seguridad vial e introducir de manera obligatoria un alcoholímetro conectado al motor por el que si el conductor supera la tasa de alcohol en sangre permitida: 0,5 gramos, el vehículo no se pondrá en marcha. Aún está por ver como se articulará la medida pero se pretende introducir de manera paulatina, en principio para el transporte escolar para luego extenderla a todos los autocares de pasajeros.
En Francia, el alcohol sigue estando en el origen del 26% de los accidentes mortales y el gobierno acaba de obtener un compromiso de los dos principales fabricantes de coches franceses para que incluyan el alcoholímetro, al menos, como opción en sus nuevos modelos. Otros constructores, como Volvo, ya lo anuncian de serie en los camiones que salgan de fábrica el año que viene.