Junio y julio son los mejores meses para Chueca. Sin importar el recorte de presupuesto, la crisis, la objeción de los vecinos y todos los inconvenientes, el barrio en el que cada año se celebra el Orgullo Gay 2009 es una mina de oro durante esta época.
De los 110 millones que se generaron el año pasado con la organización de Madrid Orgullo (MADO) casi un 40 % se concentró en esta zona, de acuerdo con su coordinador general, Juan Carlos Alonso. Lo mismo sucedió en 2007, cuando se celebró el Europride y los ingresos alcanzaron los 200 millones de euros.
Este año se espera que la cifra sea mayor al año pasado, a pesar de que para la organización se redujo en un 32 % el presupuesto, que pasó de 520.000 euros a 350.000 debido a la crisis económica.
Sin embargo, las compañías de marketing encargadas de las fiestas consideran que la crisis si afectará el gasto de los visitantes que este año se espera llegue a los dos millones. Pero algunos como Fernando Mendoza que vino desde Sevilla para MADO considera que vale la pena divertirse y gastar en estas fiestas.
"Yo desde la semana pasada no hago otra cosa que salir a los bares, comer y divertirme. Vale la pena gastar en estas fiestas", ha comentado. En hoteles como Quo ya se tiene una ocupación del 100 % este fin de semana de turistas sexuales que vienen a la marcha del sábado. "Estamos a tope, casi todos son parejas que apoyan el movimiento", ha dicho la recepcionista.
Debido a la reducción del presupuesto se pretende tener un festival un poco más austero que el año pasado y habrá menos carrozas este año, ya que sólo se autorizaron 35 que cada, que cuestan unos 12.000 euros cada una. Sin importar ello, miles de personas ya se han trasladado a Madrid . De acuerdo con la organización de MADO, la afluencia turística en Madrid sube durante estas fechas y unos 300 mil extranjeros vienen para participar en MADO. Esto gracias al convenio que se firmó en 2007 con la Comunidad de Madrid y que pretende promover la capital como destino turístico gay.
Los bares de Chueca se preparan ante la avalancha de público durante la celebración del Orgullo Gay.