La Policía Nacional ha desmantelado este domingo en Madrid tres talleres textiles clandestinos regentados por chinos. Explotaba a unos 15 compatriotas que trabajaban sin horarios por unos 30 céntimos la pieza.
Los locales que se encontraban en los distritos de Carabanchel, Latina y Usera no contaban con los permisos necesarios y violaban la legislación relativa a la prevención de riesgos laborales. Sin olvidar que en ellos se trabajaba sin existir ningún contrato laboral.
De hecho, uno de los locales, situado en el sótano de una vivienda unifamiliar, estaba cerrado con llave y sólo se podía abrir desde el exterior.
Los trabajadores realizaban labores de corte, confección y acabado de prendas textiles en pésimas condiciones de higiene y salubridad, ya que los locales de trabajo no contaban con ventilación ni casi luz.
Las condiciones laborales eran tan pobres que uno de los locales fue clausurado en el momento por la
Inspección de Trabajo.
La investigación ha sido llevada a cabo por el grupo XII de la Brigada Provincial de Extranjería y Documentación, pertenecientes a la Jefatura Superior de Policía de Madrid y contó con la colaboración de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social de Madrid.