Por cuarto año consecutivo, la Iglesia española celebra este domingo en la madrileña plaza de Colón una Misa multitudinaria en defensa de la familia cristiana, una institución que, según dicen, está gravemente amenazada por leyes como la del aborto, el divorcio o el matrimonio homosexual.
Medio centenar de obispos españoles y europeos arroparán al cardenal Rouco Varela que será el encargado de oficiar la misa a partir de las doce del mediodía. Será justo después de que el Papa Benedicto XVI, en videoconferencia desde Roma, dirija un mensaje a los asistentes y rece con ellos el Angelus.
La convocatoria viene precedida de polémica por las declaraciones del presidente de la subcomisión episcopal de Familia y Vida, el obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Plá, que aseguró que la violencia de género es mucho más frecuente entre las parejas de hecho que entre los matrimonios por la Iglesia. El mensaje se une a las críticas redobladas de los obispos en los últimos días a la ley del aborto o al matrimonio homosexual.
Los organizadores esperan reunir a más de medio millón de asistentes, procedentes de todas partes de España y también de otros países europeos. La ceremonia, que se oficiará desde un altar de 600 metros cuadrados presidido por una cruz blanca de 20 metros de altura, obligará a cortar al tráfico durante toda la mañana buena parte de la almendra central de la capital.
El coste de la convocatoria ronda el millón de euros, un gasto que la Iglesia espera financiar parcialmente mediante colectas en la propia Misa y también mediante el envío de sms con un importe de 1,42 euros, impuestos incluidos.
¡Pobre Juan! Si necesitas que unos mitómanos te orienten es que de verdad tienes una crisis de valores. Esos de los que hablas están en la Constitución Española y el estado quiere fomentarlos con esa asignatura de educación para la ciudadanía que tanto molesta a la jerarquía católica. Todo eso de lo que Rouco se queja refleja precisamente su falta de respeto, de comprensión y de tolerancia. El derecho a abortar, a morir dignamente, a disolver un matrimonio que te hace infeliz o a casarte con quien tú quieras, son libertades básicas del ser humano que tus directores espirituales quieren coartar para perseguir a quienes no opinan como ellos. Vive y deja vivir a cada uno como le parezca, que a tí sólo te queremos obligar a respetar a los demás.
5o aterciopelados, llenos de sortijas podrán, desde luego hilvanar toda clase de sortillegios, no podrán otros hechiceros y adivinadores, competir con tanto poder. Dios tendrá que ser sensible A TANTA MAGNIFICENCIA, o sino ¡ya verá lo que le pasa! Estos adoradores no son cualquier cosa. Y a poco que dios se descuide, se encuentra muy facilmente con una zancadilla. Pues sí que se andandan estos virtuosos con chiquitas, con cualquiera que no comulgue con sus ruedas de molino , ¡ni aunque sea dios! ¡Faltaría más! Estos tíos ya lo tienen más que avisado. Y ahora se juntaron 50 (con lo más auténtico de la Pedrería! )
Rouco o que tiene es que dejar de ofender a los españoles y cuando lo haga tendra mi respeto. Nientras tanto puede hacer lo que le de la gana pero respeto XERO
La crisis de valores que la sociedad moderna padece, necesita que los representantes de las religiones alienten entre los ciudadanos deseos de practicar la Fe, la convivencia, la solidaridad, la responsabilidad y los valores que dignifican a la persona. La Iglesia Católica tiene en España una gran implantación que le permite desde su potestad preeminente la posibilidad de influir en la gente desde el ejemplo en vida de implicación con la gente que hoy existe. Respeto por las personas, por la solidaridad con los mas débiles, dar ejemplo de vida según dice el Evangelio. Utilizando los medios y los recursos de que dispone. Emisoras de radio, prensa etc. La gente estamos esperando a quienes nos orienten por el camino de la comprensión, la tolerancia, el respeto, y la solidaridad según dice La Biblia.
Pues menuda movida. Cincuenta obispos, bien aposentados vestidos de "manola", (cosa ridícula y anticualla proclamo), con mentalidades medievales. Y además gente de toda España ¿y del extranjero?. Es compresnsible el alto coste del evento ¡que pecado de soberbia y que falta de caridad!