Martes, 29/5/2012 01:46
El Congreso de los Diputados ha aprobado este jueves con el respaldo de 184 de los 350 diputados de la Cámara -ocho por encima de la mayoría absoluta requerida- el proyecto de Ley Orgánica de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo, que ahora será enviado al Senado.
El texto fue apoyado por el PSOE, PNV, ERC-IU-ICV, BNG y Na-Bai y dos de los 10 diputados de CiU, grupo que tiene libertad de voto.
Por el contrario, el proyecto no contó con el voto favorable del PP, Coalición Canaria, UPN y UPyD y siete diputados de CiU, que sumaron 158 votos en contra. La diputada restante de este último grupo fue la única abstención.
Durante el debate en el Pleno, la diputada socialista Carmen Montón comenzó su intervención diciendo que "los avances sociales nunca han sido fáciles y menos los que conciernen a los derechos de las mujeres".
"Hoy me siento orgullosa de vivir en este tiempo y en este país, con un Gobierno comprometido con la igualdad", ha agregado. Montón ha destacado que esta ley respeta "el derecho de la mujer a decidir sobre su maternidad" y da cumplimiento a "una histórica reivindicación de tantas feministas" y ha defendido que el objetivo de la norma es "que sean menos las mujeres que abortan y que las que lo hagan sea con más información, con más garantías y con más seguridad".
Sobre las menores, la diputada del PSOE ha subrayado que "la capacidad de decir radica única y exclusivamente" en las chicas de 16 y 17 años y añadió que la norma "no prohíbe que informen a sus padres" y tampoco impide que se les ayude a "conformar su decisión".
"Cuando la joven alegue un conflicto podrá prescindir de informar a su entorno, para que no se limite su decisión o se la aboque a un circuito de clandestinidad", explicó. "Con más represión y con más Código Penal -dijo al PP-, no conseguiremos menos abortos, si no más sufrimiento. Y con menos educación y menos acceso a métodos anticonceptivos no conseguiremos abstinencia y castidad, sino más riesgo y más embarazos no deseados. Una vez que aprobamos estas leyes, ustedes también son protagonistas del ejercicio de estos derechos", apostilló.
PP: El aborto no es una solución rutinaria
Desde las filas del PP, Santiago Cervera, ha argumentado que la nueva norma no tiene "ni consenso social, ni profesional y ni político". "Es una ley de unos contra otros, es una ley del mínimo parlamentario", ha sentenciado. El diputado navarro, médico de profesión, ha criticado que el Gobierno haya reformado la ley sin "demanda social", sin estar incluida en el programa electoral del PSOE y con la única intención de "recuperar el control de la agenda política".
"Lo único que han conseguido es dividir, excluir y crispar", ha aseverado. Cervera ha recalcado que "el aborto no puede ser entendido como una solución rutinaria" y que "la vida del no nacido merece ser protegida y no puede depender del libre albedrío de nadie".
Además, ha censurado que la ley no reconozca el derecho a objetar a todos los profesionales que susceptiblemente pueden intervenir en un aborto, además de "no amparar la confidencialidad de su decisión ni garantizar el resto de sus derechos profesionales". "Lo único que se quiera aplicar es un sistema de autodelación los profesionales", ha enfatizado.
Sobre el tema de las menores, ha dicho que la fórmula pactada por el PSOE con el PNV permitirá que en la práctica las menores puedan abortar sin que lo sepan sus padres. "Todo seguirá siendo como el Gobierno lo ha pensado desde el principio", ha lamentado.
División en CIU
En nombre de Unió (UDC-CiU), la diputada Concepción Tarruella ha asegurado que la ley es inconstitucional y ha recalcado que el Estado debe "proteger la vida de todos y garantizar verdaderas ayudas a la familia y a la maternidad para que las mujeres tengan alternativas al aborto" y puedan sacar adelante a sus hijos.
Sin embargo, la diputada de Convergencia (CDC-CiU) Mercè Pigem, ha señalado que el nuevo texto dará más seguridad jurídica a mujeres y profesionales y pondrá fin a la "abusiva" utilización del tercer supuesto de la ley actual.
En este sentido, ha manifestado su conformidad con las enmiendas aprobadas en tramitación parlamentaria y pidió al los parlamentarios que "entiendan" las razones de todas las mujeres que se pueden encontrar de "ante el un dilema moral" a la hora de abortar.
Por parte del PNV, el diputado Joseba Aguirretxea ha defendido el apoyo de su grupo al dictamen sobre el aborto porque, a su entender, dará como resultado una ley "más humana, más cercana y responsable" que la anterior. Asimismo, ha mostrado su satisfacción por el acuerdo alcanzado entorno a las enmiendas presentadas por su formación, que, según destacó, fueron negociadas "sin ceder a los principios" del PNV.
PNV: no cerramos los ojos
"El PNV, en un acto de valentía, decidió implicarse en este aspecto y no cerrar los ojos ante el problema del aborto. Nuestra participación no traiciona nuestro sentido humanista de la política", ha justificado el diputado vasco, para añadir que la interrupción voluntaria del embarazo pasó en España de ser "puro delito" a ser "prácticamente libre", con "miles" de abortos como resultado.
En este sentido, ha reprochado al PP no haber propiciado un cambio cuando gobernó con mayoría absoluta y posicionarse ahora en contra del proyecto de ley. "Nadie podrá dar lecciones de dignidad después de esto", ha concluido.
Por su parte, Joan Tardà (ERC) ha asegurado que "hoy es un día feliz para el Gobierno, para la ministra, para su grupo y para las mujeres". "Estamos muy felices y satisfechos de trabajar con ustedes para avanzar en derechos", ha dicho en referencia al Gobierno y al Grupo Socialista. En cualquier caso, ha criticado que el texto no permita el aborto libre hasta la semana 22 y que no recoja una "absoluta despenalización del aborto".
"Los que están en contra de la reforma quieren volver a los tiempos del silencio y de la represión donde había más interrupciones y represión de las libertades", ha indicado el portavoz de IU, Gaspar Llamazares. En su opinión, el nuevo texto garantiza "un marco más amplio" para el ejercicio de un "derecho" como el de la interrupción voluntaria del embarazo. "Discutido desde el punto de vista moral podemos cometer pecado, pero desde luego no es delito", ha concluido.
Le preguntaron al niño ¿Y tú que quieres ser de mayor, majo? Yoooo cura, como mi papa y mi güelo!!!!
No sé por qué tanto revuelo con este tema, si en los principales países europeos ya está implantado el aborto como una ley de plazos.
A los obispos les digo: ya tienen ustedes 184 ex-comuniones pendientes, dense prisa que somos cientos de miles (o más) los que vamos por detras y estamos impacientes....
las cagadas de nuestros políticos son fiel reflejo de la sociedad que los vota, aplaude y mantiene. Caen en el absurdo más ridículo una y otra vez por creerse los abanderados del progresismo y la tolerancia. ¿Qué hubiera sucedido si la madre de algunos de los defensores de la nueva "ley" hubieran abortado? No se trata de lo que opinan los de la oposición, sino, de valorar las propuestas del gobierno ante este nuevo despropósito, lo cual no parecen advertir algunos de los partidarios. Si abortasen algunas de sus hijas menores de edad, dudo que les hiciese mucha gracia. Por cierto, ya va siendo hora de olvidar el trágico pasado reciente de España, enterrar las hachas de guerra y mirar hacia delante; que muchos ya hemos vivido en democracia desde que nacimos, lo cual no hubiera sido posible si nuestras madres con veintipocos años hubieran abortado.
Sigue siendo un delito, despenalizado en unos determinados supuestos. Por cierto... si es mi cuerpo y yo decido, porqué deciden mayoritariamente hombres sobre el tema?