Sábado, 11/2/2012 12:37
A punto de cumplirse un mes desde que la central nuclear de Ascó informó de una fuga radiactiva registrada en Noviembre, la crisis sigue sin cerrarse. Tras la visita de expertos de la Comisión Europea, el Consejo de Seguridad Nuclear ha anunciado que, en los próximos días, analizará a otras 912 personas más, es decir, se triplica la previsión inicial.
Hasta ahora se han controlado 1500 trabajadores y visitantes -entre ellos, varios grupos de escolares-, pero no se han encontrado signos de contaminación.
Sin embargo, la organización ecologistas Greenpeace ha vuelto a denunciar la falta de previsión del organismo público que se encarga de vigilar el funcionamiento de los reactores nucleares.
Greenpeace también denuncia que, en el 2004, salió chatarra radiactiva de la central de Garoña, situada en Burgos, y que, tras este fallo, el Consejo de Seguridad Nuclear dió intrucciones para que se instalarán pórticos de control en todas las plantas.
Pero, la dirección de Ascó no lo hizo y otro camión salió de esta central -hace días- con partículas radiactivas en su carga.