A partir del año que viene los viajeros que elijan Renfe van a tener que pagar un cargo especial por la emisión de su billete, cargo que se será inferior al que aplican las compañías aéreas, pero que tiene ya a asociaciones como Facua, en pie de guerra contra, recordemos, una compañía publica.
La excusa para cobrar ese cargo (aplicable sólo a Larga Distancia y AVE) es la misma que utilizan las compañías aéreas: el coste que tiene para Renfe la gestión del billete. Sin embargo, la tasa se cobrará también al adquirir el billete en Internet, sin pasar por taquilla. Por eso, dice Facua, el recargo es injustificado. Además, el portavoz de la organización de consumidores, Rubén Sánchez, espera que Renfe no se apunte a la publicidad engañosa de las compañías aéreas.
Renfe argumenta que el impacto del nuevo cargo se verá suavizado porque las tarifas sólo subirán un 1,5% el año que viene.