La Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid ha remitido al fiscal dos denuncias anónimas contra un médico del servicio de urgencias del Hospital Severo Ochoa de Leganés (Madrid). Estas denuncias relatan una presunta administración de fármacos en dosis elevadas a enfermos terminales. A la espera de lo que pueda decir la Justicia, este médico ha sido suspendido cautelarmente.
Esas denuncias llegaron de forma anónima a la Asociación de Víctimas de Negligencias Sanitarias (AVINESA), en un sobre con membrete del Hospital Severo Ochoa. En ellas se relata la presunta sedación de pacientes oncológicos terminales en el servicio de urgencias mediante la administración de dosis anómalas de fármacos, durante los últimos cuatro años.
Las denuncias, acompañadas de números de historias clínicas y un listado de pacientes supuestamente fallecidos, fue comunicada por AVINESA a la Consejería de Sanidad que, ante la gravedad de los hechos narrados, ha dado traslado del asunto a la Fiscalía para que investigue.
Desde la Comunidad de Madrid insisten en que se ha abierto una investigación y en que los hechos serán esclarecidos hasta sus últimas consecuencias.