PUNTO DE FUGA
Dice Anders Breivik que su figura representa un sueño o una ideología para los militares nacionalistas sin referentes desde la Segunda Guerra Mundial. El autor confeso de los atentados de Oslo y Utoya ha justificado así su matanza en la primera semana de juicio en Noruega en la que, en tono frío y desafiante, ha ensalzado el discurso y la escenificación ultra más repugnante. El tribunal se enfrenta a la difícil tarea de neutralizar esa amenaza para una Europa desorientada y debilitada.
La estrategia de defensa de Breivik en esta primera semana de juicio ha estado marcada por la ausencia total de arrepentimiento y la plena reivindicación de la matanza. En tono frío y desafiante, este nuevo referente de la ultraderecha europea ha dicho que actuó en defensa propia y en la de su país, que se inspiró en Al Qaeda para ejecutar el ataque contra la "islamización" de Noruega y que volvería a hacerlo.
Breivik considera que el tribunal que le juzga es heredero del multiculturalismo de su país, por eso no lo reconoce y le reta a dos únicas alternativas para resolver el caso: la absolución o la pena de muerte que está abolida en Noruega. El terrorista ha dicho que no la desea pero que "una pena de 21 años de cárcel sería patética".
Esteban Ibarra, Presidente de Movimiento contra la Intolerancia, defiende a capa y espada que Breivik no está loco, lo define como un "destructor y terrorista de odio" y considera que su objetivo es "destrozar la sociedad democrática y humanista que poco a poco y con muchísima dificultad se va construyendo". Los psiquiatras que actúan en el juicio han descartado que Breivik sufra alguna patología mental que le excluya de su responsabilidad. Este nuevo informe enmienda uno previo que le diagnosticaba una esquizofrenia paranoide y obligaba a los jueces a enviarlo a un manicomio. Las críticas forzaron a la realización de un segundo examen.
¿Puede una persona cuerda matar a 77 personas y reivindicar el odio como única salida en Europa? El psicólogo Bernabé Tierno dice que sí y lo explica científicamente. El doctor lo explica a través de redes neuronales que una persona puede llegar a desarrollar a través de una actitud negativa propia y el ambiente. "Un fanático no nace, se hace. El ambiente influye mucho más de lo que pensamos. A esta persona la han formado. Si a una persona se la educa para la violencia, para odiar y para la agresividad es muy difícil que no lo haga".
El propio Breivik ha reconocido ante el tribunal que se sometió a un programa de "deshumanización" extendido en los ejércitos para conseguir que los soldados puedan matar a su enemigo. Un cambio muy profundo desde su infancia cuando era un chico agradable, inteligente y leal, según un amigo de la infancia. Para muchos, Breivik está ya en la siniestra galería de iconos ultra. El castigo de la justicia noruega será clave para que esa imagen gane fuerza. "Llama poderosamente cómo le escriben cartas, muchas de ellas mujeres que se ofrecen a ser sus esposas", advierte Esteban Ibarra.
Escucha el análisis de Esteban Ibarra, presidente de Movimiento contra la Intolerancia, y del psicólogo Bernabé Tierno en el avance de 'Punto de Fuga' (en el audio adjunto).
ESTO ES FUNDAMENTALISMO PURO Y DURO DONDE EN ESTE CASO ES POLITICO-RELIGIOSO, CONSECUENCIA DE LAS INFLUENCIAS ESPIRITUALES INCIVICAS DE MUCHOS CLERIGOS DE DIFENTES CREDOS,
La deshumanización fue su opción, poco o nada debe tener que ver la familia. Hay que asumir que es un hombre que sabe lo que hace y que lo menos se le debe otorgar es esa pena de muerte por la que clama. Respecto a las mujeres que se le ofrecen.. no es de extrañar.. en tiempos de crisis las mujeres defendemos la inmovilidad, la seguridad, la protección de lo ya existente.. y aunque no lo aceptemos, por lo menos entendamos el contexto histórico. Que juzguen los jueces.
Si realmente este despojo humano no quiere saber nada de la democracia y la pluralidad, démosle lo que a él tanto le gusta, es decir, lo que le daría un gobierno nazi: encerrarlo en una habitación, torturarle y dejarle morir de hambre. Al fin y al cabo, se lo merece.
¡ Por favor , ¡ NO LO LLAMEN LOCO ¡ ¡ ¡ ¡ NOS INSULTAN A LOS LOCOS DE VERDAD ! ! ! ! ! ! ! ! y somos locos , pero no , GENOCIDAS , ni tontos ! ! ! ! ! ! ! .
Quien se cree que un primer diagnístico de esquizofrenia paranoide, un diagnóstico bien preciso, está equivocado y ahora resulta que es completamente cuerdo? que ocurre que los psiquiatars que le valoraron no están cuerdos? Esta hombre es un desequilibrado mental, y ese desequilibrio le ha llevado a matar a todos esos jóvenes inocentes sin el menor remordimiento. Pero nadie en su sano juicio, sin estar organizado, pertenecer a un grupo ideológico o con ciertas posibilidades de provocar cambios, se arriesga a hacer semejante atrocidad. Él es otra víctima como lo fueron los jóvenes a los que mató. Y no creo que esas personas con las que aparecía en una fotografía, su madre y hermana le hayan trasmitido ese odio que muestra, al contrario, estarán bien avergonzados de él. Y además qué le importa a la opinión pública si va a la cárcel o al manicomio, lo importante es que no le dejen salir, o de lo contrario puede volver a provocar otra masacre como la que ha hecho.