La patronal ANELE acusa al Ministerio de actuar con improvisación y precipitación por no consensuar con el sector el impacto de sus reformas. El sector cifra en 35 millones de euros el coste de poner en el mercado nuevos manuales de Educación para la Ciudadanía y considera precipitado que los libros puedan llegar a las aulas el próximo curso con un mínimo de rigor cuando el Ministerio ni siquiera ha elaborado el decreto que debe regular los nuevos contenidos de la asignatura.
Los cambios anunciados por el Gobierno en materia educativa han pillado a las editoriales con decenas de miles de manuales ya en almacenes o talleres de impresión. Corresponden al nuevo diseño del cuarto curso de la ESO que aprobó mediante un real decreto el gobierno socialista en julio de 2011 y que desarrollaba lo aprobado en la ley de Economía Sostenible.
Esa nueva estructura de curso orientador hacia el Bachillerato o hacia la FP incluía además tres nuevas asignaturas: Alimentación, nutrición y salud, Ciencias aplicadas a la actividad profesional y Orientación profesional e iniciativa emprendedora. Ese diseño debía entrar en vigor el próximo mes de septiembre pero ahora el Ministerio de Educación ha decidido aplazar su puesta en marcha, dejando en el aire una inversión de 60 millones de euros ya realizada por las editoriales.
"Es lamentable que suframos las consecuencias de decisiones hechas con improvisación y sin contar con el sector. Estamos en una situación muy delicada y las empresas no pueden permitirse sufrir pérdidas de esta naturaleza, por eso, recomendamos a nuestras editoriales que analicen los daños y perjuicios causados y acudan si lo estiman oportuno a los tribunales. El ministerio de Educación ha incurrido en una lesión patrimonial, y con sentencias previas a nuestro favor que ya tenemos, tendrá que asumir esa responsabilidad", ha señalado a la Cadena Ser, el presidente de la patronal ANELE, que engloba al 97% de las editoriales de libros y materiales de enseñanza de España.
35 millones costará cambiar los manuales de Educación para la Ciudadanía
El sector muestra también su desconcierto e incertidumbre por los anunciados cambios de temarios de Educación para la Ciudadanía, que el Ministerio quiere sustituir para limitarlos al conocimiento de la Constitución y las instituciones europeas, eliminando aquellos contenidos de "carácter adoctrinador", según el Gobierno. El ministro José Ignacio Wert ha señalado que espera que los nuevos contenidos puedan llegar a las aulas el próximo curso, ya que se regularán mediante un decreto, aunque ha reconocido que el cambio de nombre de la asignatura deberá retrasarse ya que para llevarse a cabo requiere la modificación de la ley.
El sector editorial recuerda que un cambio de contenidos no se puede improvisar de la noche a la mañana y explica que con el calendario actual resulta prácticamente inviable tener listos los nuevos manuales para el próximo curso con un mínimo de rigor. "Habitualmente tenemos los ejemplares listos en febrero, para hacer la promoción editorial en los centros entre marzo y abril de modo que en mayo los centros escolares puedan publicar la lista de los manuales elegidos. Si ni siquiera se ha publicado el decreto que debe regular los contenidos, y las modificaciones posteriores que pueden aplicar las comunidades autónomas en el desarrollo de los currículos, los plazos no es que sean ajustados, es que son prácticamente imposibles". Dependiendo de la profundidad de esos cambios en los temarios, el sector cifra en unos 35 millones de euros el coste de sacar al mercado nuevos manuales de Educación para la Ciudadanía, sin haber dado tiempo a amortizar económicamente la inversión de los que llegaron a las aulas hace apenas cuatro años y de muchos otros que aún restaban por implantarse en determinados cursos en varias comunidades autónomas, en aplicación del calendario progresivo de implantación de la materia.
¿Nuevos contenidos para el mismo nombre?
Otra cuestión sin resolver es qué nombre llevarán esos nuevos manuales. El Gobierno quiere cambiar el nombre de la asignatura por el de Educación Cívica y Constitucional, pero no podrá hacerlo hasta modificar la ley, una reforma que conllevará tiempo. De modo que se puede producir la paradoja de contar temporalmente con nuevos contenidos pero bajo la misma denominación que el PP quiere cambiar. Una circunstancia que obligaría a volver a renovar en una segunda fase los libros de texto para cambiar, al menos, las tapas e índices de los manuales.
No me extraña ¿Qué se puede esperar de un tertuliano?Estoy totalmente de acuerdo con qbit
Estos lo de gobernar no saben lo que en realidad significa. No se puede cambiar de la mañana a la tarde un sistema de educación porque sí. Encima que la Educación tiene aplicados unos recortes bestiales y que los centros educativos no reciben a su tiempo los fondos necesarios para su buen funcionamiento el gobierno de turno se dedica a cambiar dicho sistema. Esto solo conduce a malgastar más dinero público innecesariamente.
Para los que pasamos la infancia y juventud con La Formación del Espiritu Nacional, más adoctrinamientos en campamentos, etc. etc. oír eso de que Educación para la Ciudadanía tiene carácter adoctrinador, nos irrita profundamente, es un aunténtico sarcasmo.
y mientras..."la conferencia episcopal hace balance de los ingresos del estado. La Iglesia consigue más contribuyentes pero pierde un millón de la Renta". Wert: pásales también esta minuta de 60 millones que te reclaman las editoriales, ya que los de la conferencia algo tuvieron que ver en logro de la primera prevenda que les has otorgado con el temita de la reforma de Educación para la Ciudadanía.
Este ministro no es capaz ni de tener contentos a los editores de libros de texto. Este tipo no es más que un demógrafo que solo servirá para apañar resultados de nuevas pruevas y manipular encuetas para hacernos creer que algo mejora cuando larealidad será completamente diferente. Claro que si sigue metiendo la pata del modo que lo hace alguien mandará a Rajoy que lo remplace.