El ministerio de Educación asegura que la decisión no está adoptada pero admite que el incremento de la ratio de alumnos en primaria y secundaria "está sobre la mesa" dentro de la batería de medidas que se analizan para su inclusión en la reforma educativa. Los sindicatos de la enseñanza advierten sobre la merma en la calidad educativa, el aumento de la conflictividad en las aulas y el recorte de profesorado
Más alumnos por clase. Hace quince días el ministerio de Educación desmentía tajantemente que se fuera a incrementar la ratio de alumnos por aula en España, que está fijada en la LOE, la Ley Orgánica de Educación. Hoy, tras las declaraciones del ministro de Economía, Luis de Guindos, señalando la Educación y a la Sanidad como los escenarios de los nuevos "ajustes", el ministerio de Educación admite que la idea de subir la ratio "se está estudiando", si bien insiste en que no hay ninguna decisión adoptada ni tampoco habla de porcentajes concretos de subida.
En la actualidad la ratio máxima autorizada en España es de 25 alumnos en primaria y de 31 en secundaria, si bien las comunidades autónomas disponen de un margen para incrementar esas cifras hasta los 27 y los 33 alumnos respectivamente, en circunstancias "excepcionales".
A la espera de que el ministerio concrete la medida y su posible ejecución, un eventual incremento del número de alumnos por clase suscita el rechazo frontal de los sindicatos de la enseñanza y también de la Confederación de Padres de Alumnos, Ceapa.
"Subir la ratio nos alejaría de las variables que se manejan en Europa, supondría un retroceso educativo de 30 años y mermaría gravemente la calidad de la enseñanza", señala Carlos López, secretario general de Enseñanza de UGT. "Una medida de este tipo demuestra desconocer la realidad de unas aulas cada vez más heterogéneas. Si el nivel de los alumnos fuera parejo en un mismo grupo quizá no se notaría tanto pero incrementar sin más el número de estudiantes significaría un golpe de muerte a los programas de atención a la diversidad y de refuerzo educativo".
Coartada legal para reducir profesorado
En esa idea coincide al presidente del sindicato ANPE. Según Nicolás Fernández, la medida sólo busca ofrecer una coartada legal a las comunidades autónomas para poder recortar aún más el número de profesores interinos. "A más alumnos por clase, menos aulas y por tanto menos profesores. Además, la medida podría suponer un incremento de la conflictividad y la indisciplina en aulas cada vez más saturadas", señala Fernández.
UGT advierte también sobre las repercusiones en el mundo rural del incremento de la ratio de alumnos, ya que eso podría dejar sin colegio a cientos de pequeños municipios con pocos estudiantes que tendrían que agruparse en poblaciones de mayor tamaño, acentuando los problemas de desplazamiento que ya tienen muchos escolares, o bien obligando a concentrar en las mismas aulas a estudiantes de distintas edades.
A CEAPA, Confederación de Padres de Alumnos mayoritaria en la escuela pública, la medida tampoco le gusta, máxime si no va a acompañada de un incremento de los medios. "Es obvio, un profesor que tenga que atender a 35 alumnos en vez de a 25, o a 40 en vez de a 30, podrá prestar una atención menos personalizada a sus estudiantes".
Porque solo pones los comentarios q crees conveniente?? Aunq sean respetuosos no te da la gana de poner el resto y así no se hace periodismo . No hay libertad de expresión vergüenza y asco
Esto solo afecta a la publica o también a Pá concertada??
Pero es que señores no se enteran Vds. que no somos un país rico?? No entiendo como se puede ser tan Obtuso. Que hay que arrimar el hombro y los profesores tendrán que currar mas igual que lo hacemos muchos otros desde ya hace tiempo. Que lo del estado del bienestar es una moto que han estado vendiendo unos irresponsables hipotecandonos hasta las orejas por mucho tiempo.
Nos vemos como en el siglo XIX,con estos fachas al mando,y la enseñanza será también privada desde la primaria.Volveremos a la Inglaterra de Dickens,si no lo remediamos.
El problema de los políticos es que ellos se marcharán en algún momento, pero los graves conflictos sociales que dejan nos quedan como herencia al pueblo. Estos presidentes, ministros y grandes dirigentes van directos a ser asesores de las grandes multinacionales, y financieras cuando cesen dentro de unos 4 ó 8 años, a pesar de recibir pensionas vitalicias indecentes, y sus hijos estudian en Nueva York o Harvard, no en las Universidades públicas españolas, así que, qué más les da que se hunda todo lo público si ellos no son los usuarios. Son los esbirros del capital, perros fieles que sirven a sus amos.