Estados Unidos, China, Irán y Arabia Saudí encabezan la lista de países en los que más se aplica la pena de muerte a prisioneros. Sólo en estos cuatro países, según Amnistía Internacional (AI), se produjeron el 94 por cierto de estas sentencias. En el Día Internacional contra la Pena de Muerte, AI denuncia que esta medida es “injusta” y “vulnera las leyes y normas internacionales”.
Oficialmente más de 2.100 personas han sido ejecutadas durante el pasado año 2005 en 22 países, pero según Amnistía Internacional sólo en China en un año se condenan a más de 8.000.
A día de hoy esta ley rige en 68 países, una norma que ha permitido asesinar a personas que sufren una enfermedad mental, en el caso de Estados Unidos, y a menores de edad, en países como Irán o Paquistán.
Aunque en los últimos treinta años se ha observado una clara tendencia hacia la abolición de la pena de muerte, según una encuesta en Francia, un país que hace 25 años derogó esta ley, el 42 por ciento de los ciudadanos desearía restablecerla.