Vecinos y colectivos de la barriada malagueña de Palma-Palmilla han convertido una abandonada sucursal bancaria en un comedor social que sirve, a la vez, para asesorar los casos de desahucios.
'Er banco güeno'- (EFE)
Siete años llevaba el local vacío, y con el respaldo y la firma de medio millar de familias de la zona, lo han reconvertido y lo han bautizado como "Er banco güeno".
Bajo el lema "Rescatemos personas, no bancos" atienden a los afectados por las hipotecas, los desahucios, las preferentes e incluso ofrecer ese espacio para el reparto de comida a necesitados.
Ángel, uno de sus portavoces, nos cuenta que "tenemos una gran cantidad de alimentos, vecinos del barrio y asociaciones están empezando a colaborar. Hay una pequeña cocinita, la gran barra está donde estaban las cajas del banco"
De momento, están negociando con el propietario la cesión de la antigua sucursal.