Martes, 29/5/2012 18:04
El cannabis continúa siendo el narcótico consumido con mayor frecuencia en la UE, especialmente en España, Francia y Reino Unido. Asimismo, el consumo de cocaína ha aumentado en Reino Unido y, en menor medida, en España, Dinamarca, Alemania y Holanda.
España es uno de los países de la Unión Europea (UE) donde más cannabis y cocaína se consume, según el último informe del Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (OEDT), presentado hoy, miércoles. El estudio correspondiente a 2003, analiza las tendencias generales de uso de drogas en la Unión Europea y Noruega.
LAS DROGAS MÁS UTILIZADAS
En la lista de drogas más consumida, el éxtasis y las anfetaminas se sitúan inmediatamente por debajo del cannabis, aunque el estudio precisa que el porcentaje de población que utiliza estas sustancias es mucho más reducido.
El documento refleja que, en casi todos los países de la UE, la mayoría de los delitos relacionados con la drogadicción están relacionados con el cannabis. El consumo reciente de cannabis se sitúa en la UE entre el 1 y el 10% de la población adulta, mientras que el de anfetaminas, cocaína o éxtasis se coloca generalmente por debajo del 1%.
CRECE EL CONSUMO DE INYECTALES EN LA MITAD DE PAÍSES
Por países, España, Irlanda y Reino Unido tienen índices de uso de estos estupefacientes algo superiores a la media europea. Asimismo, España y Holanda son los dos países de la UE donde se registran unos niveles más altos de asistencia a tratamientos por adicción de cocaína.
En cuanto a las drogas inyectadas o a la toma a largo plazo de sustancias como opiáceos, cocaína o anfetaminas, aunque el informe advierte de las dificultades para interpretar la tendencia general, los datos apuntan que, "al menos en la mitad de los países de la UE, se ha registrado cierto incremento desde mediados de los años 90".
Según el estudio, en todos los países y entre todos los grupos de edad, los hombres tienen mayores probabilidades que las mujeres de probar la droga en alguna ocasión.
Aunque el informe alerta que "es posible que se esté produciendo una propagación a las pequeñas ciudades y zonas rurales", es en las grandes urbes donde se registra el mayor consumo de estupefacientes.