Martes, 29/5/2012 18:11
Viajar dentro de España, comer en casa, reducir el gasto medio y no despilfarrar dinero. De esta manera los españoles podrán vacacionar sin importar la crisis. El verano llegó y a pesar de la situación económica, miles de personas reservan de última hora y aprovechan las ofertas.
La necesidad de ajustar el presupuesto a las vacaciones afectará "claramente" al español de clase media, frente a aquellos que buscan viajes a medida de alta gama a través de agencias especializadas, según la doctora en Ciencias Empresariales y coordinadora de Diplomatura de Turismo de la Universidad CEU San Pablo, Blanca García Henche.
"El precio es clave para decidir la compra o la reserva de las vacaciones en momentos de crisis, por lo que los consumidores esperan al último momento para obtener mejores precios con las promociones", indicó, si bien esto supone menores ingresos para el sector que ha tenido que rebajar sus tarifas para adaptarse a la demanda.
Consideró que la opción de pagar viajes a crédito, que viene utilizándose desde hace años, no está tan consolidada como los descuentos por pronto pago aunque algunas agencias de viajes tienen un segmento que ya usa este tipo de financiación para no renunciar a las vacaciones.
Según las previsiones, lugares como Cádiz no serán tan afectados, mientras que otros destinos como Canarias tendrán menos turismo.
Los hábitos de los españoles a la hora de salir de vacaciones han cambiado con menos salidas a destinos caros, un aumento de los paquetes turísticos, la búsqueda del precio antes que del destino y el incremento de viajes a bajo precio a países como Túnez o Croacia.
Otros destinos
En cuanto a la evolución de la oferta nacional de cara al turismo extranjero, estimó que la experiencia acumulada por el turismo español tanto en la venta de productos turísticos como en la seguridad son factores que posicionan a España para seguir competiendo frente a países como Turquía o Egipto.
La especialista afirmó que la oferta turística en España no debe competir tanto en precio como en otros retos que se necesitan abordar como la diversificación de la oferta, manteniendo el "sol y playa" pero apostando por otros segmentos como el turismo urbano y cultural, el golf, el idiomático o el turismo familiar.
Asimismo, apostó por impulsar el turismo de congresos e incentivos y la apertura de nuevos mercados, de forma que no sólo se atraiga a mercados como el alemán, el británico o el francés. "Se necesita un cambio general de España como destino turístico", concluyó.