Se trata de un acoso que comienza en la primaria y alcanza su parte más crítica en primero y segundo de la ESO, además en la mayoría de los casos viene por parte de hombres. Son unos ataques que afectan al estudiante tanto por el abuso en sí, como por el miedo a relevar su condición sexual
La FELGBT describe el acoso escolar como aquél que padece cualquier persona por no responder a las expectativas de género. Es precisamente lo que sufre la mitad de los jóvenes entre 12 y 25 años que se definen a sí mismos como no heterosexuales según el informe "Acoso escolar homofóbico y riesgo de suicidio en adolescentes y jóvenes LGB". Un estudio que se basa en más de 600 encuestas realizadas en 44 provincias.
Son unos abusos que comienzan desde los siete años, de ahí que en muchos casos la persona afectada sufra estos ataques no por su condición sexual sino por su apariencia. "A esa edad la mayoría de los niños no saben si son gais o lesbianas, son gente que son percibidas con una disonancia respecto a las expectativas de género", afirma Jesús Generelo secretario general de la FELGTB.
Según el informe entre las personas que llegaron a experimentar la idea del suicidio, el 81% llegó a planificarlo, el 40% llegó a intentarlo en varias ocasiones y el 17% llegó a atentar contra su vida.