Herminia Buceta ha vuelto a nacer. El sábado salvó su vida por algo tan simple como no encontrarse en casa en el momento en el que su ex marido se dirigió a ella dispuesto a matarla.
Pontevedra está estremecida después de que este fin de semana un hombre encarcelado por cometer malos tratos asesinase a su pareja durante un permiso penitenciario, agrediera con un cuchillo a un matrimonió que testificó contra él y fuera a buscar a su ex mujer al domicilio donde vive. Ésta última, Herminia Buceta, no se encontraba en su casa en esos momentos, y ahora cuenta lo sucedido. Asegura que las pulseras no valen para nada.
La Cadena SER ha hablado con ella, la ex mujer de Maximino Couto, el hombre que mató ayer a su novia en Pontevedra tras obtener un permiso penitenciario, nos ha contado que pasará mucho tiempo hasta que pueda recuperar la tranquilidad.
Maximino Couto, de 60 años, que cumplía condena en la prisión pontevedresa de A Lama por amenazas a su ex mujer, mató el pasado sábado durante un permiso carcelario a su actual pareja, María José Peso, de 57 años, en Ponte Caldelas (Pontevedra)
Tras acabar con la vida de su novia, se dirigió al domicilio de su ex esposa y al no encontrarla en casa agredió con un cuchillo al matrimonio vecino, que había intervenido como testigo en el juicio por el que fue encarcelado y a un policía en el momento de la detención.
"Seguimos teniendo miedo" ha dicho Herminia, "¿Usted sabe lo que es que le digan que ha matado a su pareja su ex marido, que hirió a dos vecinos sin que tuvieran culpa de nada y que después echó la puerta abajo de su casa?".
Herminia estaba informada del permiso con que contaba su ex marido ya que le habían avisado y admite que cuando lo supo tenía miedo tanto por ella como por sus hijos.
En cuanto a la situación de sus hijos, Herminia nos cuenta que "piensan que no es un padre, que no es una persona normal. Que tienen un padre que quiere matarlos".
Ahora, afirma que ya no puede creer más en la justicia. "En un año lleva cuatro permisos" nos cuenta exaltada, "una persona que está en prisión por estos motivos debería cumplir la condena total".
Novedades sobre el crimen de violencia machista de Pontevedra. El presunto autor del crimen se desprendió de uno de los dos aparatos del GPS pero los funcionarios no detectaron la alarma que saltó en ese momento.
Según las primeras conclusiones de la investigación abierta por Instituciones Penitenciarias, a las cuatro y media de la tarde del sábado, el maltratador se desprendió del emisor-receptor del GPS. En ese momento, se produjo una alarma que fue recogida mediante una señal en la Unidad Central de Vigilancia Electrónica. A pesar de que el dispositivo funcionó, la alarma no fue detectada por los funcionarios del servicio. A partir de ese momento, el presunto agresor actuó ya con impunidad y sin control.