Los dos pescadores españoles retenidos en Mauritania por la supuesta colisión del pesquero en el que navegaban contra un cayuco del que algunos ocupantes podrían haber muerto, podrían recibir autorización para abandonar el país después de prestar declaración ante la Fiscalía mauritana, según informaron fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores. Ambos tienen ya libertad de movimientos tras pasar un periodo de tiempo retenidos en la comisaría de la ciudad de Nuadibú.
Los detenidos son el capitán y el primer oficial del pesquero con pabellón español "Bahía de Puertosanto", que en la noche del pasado jueves, al parecer, chocó con un cayuco o embarcación pesquera artesanal mauritana, incidente sobre el que las autoridades de Nuadibú (noroeste de Mauritania) han abierto una investigación, indicaron las fuentes.
Exteriores manifestó su optimismo en este caso y matizaron que los dos pescadores "no se encuentran detenidos". Según el Ministerio, los pescadores "no vieron nada cuando se produjo la colisión". Sin embargo, las autoridades mauritanas hallaron el cuerpo sin vida de una persona cerca del lugar del choque, y en estos momentos están comprobando si existe alguna relación con dicho suceso.
Toda la tripulación del barco -los dos españoles junto con siete mauritanos- fue trasladada a dependencias policiales nada más desembarcar el viernes en el puerto de Nuadibú, en la comisaría de la ciudad, pendientes de investigación "para determinar el nivel de responsabilidad del barco español y sus ocupantes", según informaron fuentes de las fuerzas de seguridad mauritanas, bajo el anonimato a la agencia de noticias marroquí MAP.
El ministro de Exteriores español, Miguel Angel Moratinos se ha mostrado confiado en que se resuelva de forma satisfactoria la situación de los dos españoles detenidos en Mauritania. En la rueda de prensa que ha ofrecido en Lisboa para informar del desarrollo de la II Cumbre euro-africana, Moratinos ha explicado que en el incidente se vio involucrado el barco de sociedad mixta hispano-mauritana "Bahía de Portosanto", que, en la oscuridad de la noche, chocó sin que se pudiera concretar si fue con un cayuco o unos bidones. De vuelta al puerto de Nuadibú, según Moratinos, los miembros de la tripulación lo comunicaron a las autoridades mauritanas, que están interrogando al capitán y al primer oficial del barco, ambos españoles, para intentar aclarar lo sucedido. Tras confiar en que la situación se resuelva lo más rápidamente posible, informó de que el armador del barco está en contacto con las autoridades mauritanas para intentar encontrar una solución. Moratinos explicó que ha sido la delegación española que asiste en Lisboa a la II Cumbre euro-africana la que informó al presidente mauritano, Sidi Aballahi, también presente en la capital portuguesa, de lo que está ocurriendo. Esa información se le hizo llegar a lo largo del día después de que Zapatero y Aballahi se reunieran a primera hora de la mañana, pero entonces aún no se conocía lo ocurrido. Tras comentar el incidente, Moratinos dijo que las dos delegaciones han quedado en mantener contactos "para que todo transcurra de la mejor manera posible". "Tenemos que respetar los procedimientos judiciales y policiales de la investigación que tiene Mauritania; el armador y la embajada están en contacto con ellos y esperamos que todo pueda resolverse satisfactoriamente", insistió.