En un comunicado publico, los colectivos feministas reprochan a Juan Antonio Reig Pla su "profundo desconocimiento" sobre este grave problema y se muestran indignadas por su "falta de sensibilidad", dos circunstancias que entorpecen la lucha contra esta lacra.
Como dato para que el obispo se ilustre subrayan que en este año 2010 "el 60 por ciento de las mujeres asesinadas conviva con su pareja". Las ONGs echan de menos en la jerarquía eclesiástica más palabras de aliento a las victimas y más condenas enérgicas contra los maltratadores.
Las asociaciones de mujeres afirman que "en absoluto es aceptable que vincule los casos de malos tratos a entornos familiares no aceptados por la Iglesia Católica" e instan al obispo Pla a que estudie y sopese los episodios que se han producido y se siguen produciendo día tras día en matrimonios canónicamente constituidos.
Ciertamente, despreciables y repugnantes. La estupidez se ha adueñado de las mentes de los habitantes de este país.
Impresentables! Siempre criticando lo que no sigue sus normas, pero incapaces de ver lo que ocurre dentro de su "organización". No me parece muy cristiano "tirar piedras contra el otro tejado" ni "ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio".... Un poquito más de humildad y menos sermonear y hacer demagogia con algo tan serio como los malos tratos, por favor. Basta ya!
hipócritas, insensibles, intolerantes... Así se comportan los que deberían predicar la tolerancia, el respeto a la diversidad o simplemente la caridad cristiana. Lo que más les interesa son sus negocios y beneficiar a los ricos y la mujeres muertas por violencia de género son pequeñeces en sus prioridades.
Si el Sr. Obispo hablara desde la caridad cristiana emanada del Evangelio, su mensaje no sería discriminatorio con una parte de la ciudadanía. Habla así porque al igual que una gran parte de la jerarquía de la Iglesia Católica, entiende la religión solo como una forma de hacer política favorable a los privilegios alcanzados con el antiguo régimen. Los obispos no tienen el sentido de caridad universal de Cristo, que se acercaba al pueblo pobre y dejaba a la prostituta que le lavara los pies. Sin condenar a nadie. Sino que predicaba la fe simplemente y conseguía que la gente le siguiera por lo que les daba en esperanza de vida digna y salvación espiritual con su mensaje. Hoy los obispos navegan por otros derroteros terrenales, no tienen nada que ver con las enseñanzas del Evangelio.
"... hija, esa es tu cruz, vivela en silencio, tienes que seguir soportando esa cruz que te ha tocado vivir, tienes que llevar con resignación y en silencio esa cruz que estás sufriendo; ... el Señor te lo recompensará cuando estés en el cielo....; ahora te perdono tus pecados y ego te absorbo in dómini Patris et Filii et Spiritus Santi.... y vete a seguir barriendo tu caso, fregando platos, lavando ropas y calzoncillos y a seguir siendo una abnegada y resignada esposa que lleva su cruz con dolorosa paciencia..."