La capilla ardiente se abrirá este miércoles a partir de las 14:00 horas en el tanatorio de Gran Vía en L'Hospitalet de LLobregat. La incineración se llevará a cabo este jueves 9 a las 16:00 horas
Durante muchos años, decir Joaquín Soler Serrano en el mundo de los medios era sinónimo de solvencia. No había género periodístico que se resistiera a este murciano catalán, que en 1939, poco después de acabar la guerra civil, con 20 años justos, se presentó en Radio Nacional, en Barcelona, para solicitar una plaza de locutor y obtuvo el número uno.
Pronto se reveló como un todo terreno, que en esta profesión significa hacer de todo y hacerlo bien. Pasó por la radio pública, entró en Radio España de Barcelona donde fue un locutor estrella, pero fue en la SER donde maduró y se convirtió en el mejor: hizo "Esto es radio", "Ventana a la calle", puso su voz a concursos y programas, y lideró el afán de esta cadena de combinar publicidad y entretenimiento en campañas históricas, como las de Gallina Blanca.
Durante las terribles inundaciones del Vallés, en 1962, Joaquín Soler Serrano salió a la puerta de Radio Barcelona a recaudar fondos para los damnificados. Hasta diez mil personas se agolparon en la emisora para dar su aportación, que superó todas las expectativas. Por aquel programa especial, emitido en directo a través de las 43 emisoras de la SER, el locutor obtendría su primer Premio Ondas. Luego llegarían otros cinco, el último en 1999, para destacar toda su carrera profesional.
Sin embargo, Soler Serrano no se quedó en la radio. En Televisión Española puso en pie el programa "A fondo", uno de los mejores programas de entrevistas que se han hecho en este medio. Viajó a Miami, a Venezuela, volvió a España con el ánimo de montar una televisión privada....Hasta el final ha estado bregando ante un micrófono este profesional que dijo una vez: "La radio es un fermento de la vida".
En casa siempre hemos considerado a Don Joaquín Soler Serrano como uno de los grandes de la comunicación. Un profesional de la radio y la televisión que entendió la responsabilidad de los medios de comunicación de masas en la creación de la opinión pública. Da lástima ver que en un entorno de libertades públicas consolidadas, la televisión haya derivado con tanta frecuencia hacia productos audiovisuales donde el mal gusto y el populismo más detestable se ha instalado en nuestras casas. Profesionales de la comunicación: trayectorias como la de Don Joaquín Soler Serrano deberían ser para ustedes modelo de periodismo responsable. Sean conscientes de que este país será en el futuro lo que ustedes sean capaces de proponer como modelo. Hagan el favor de esforzarse en aprender la lección de los buenos maestros. Los programas de A FONDO emitidos en TVE a mediados de los setenta conducidos por Soler Serrano deberían ser de obligado estudio para alcanzar el título de Licenciado en Ciencias de la Información. Querido maestro, gracias por haber acercado a nuestras casas la voz y la obra de una extraordinaria generación de escritores, pensadores y artistas que se expresaron mayoritariamente en castellano. Y gracias por la enorme dignidad con que lo hiciste. Descanse en paz.
Juaquín a qui desde Bilbao te recordamos con cariño en mi casa siempre sales a colación cuando vemos la bajeza moral y profesional de los programas que se emiten,de la falta de ética de emitir noticias sin contrastar,siempre te recordaremos en esta casa mia que Dios te tenga en lo mejor de la gloria,rezaré por ti
Era muy bueno en las entrevistas con escritores. gran periodista.
En memoria de Joaquín Soler Serrano Descanse en paz este hombre: murciano, barcelonés, español que proyectó su talento y su saber hacer siempre a través de las ondas en todo el Mundo Hispano en el que sabía hacer llegar su voz siempre para dar la voz a los demás y mantener un diálogo respetuoso, cálido, afectuoso e inteligente. Un locutor histórico, un profesional de la Radio, un trabajador infatigable y prolífico. Un presentador de la Televisión de una presencia noble, de una profundidad inmensa y de una intensa vitalidad y una extensa vida como hoy nos lo ha demostrado al fallecer con 91 años y toda una carrera presidida por una humanidad envolvente y reconfortante. Su voz firme, segura, precisa con carencia superlativa, arrolladora y generosa hacía que sus oyentes y sus invitados se sintieran cómodos protagonistas. Un artista de la palabra que hoy, como siempre, inunda nuestro recuerdo y nuestra memoria. Por última vez, gracias, Joaquín Soler Serrano.
Le recuerdo cuando yo tenía 7 años, hablando por horas, pidiendo a la gente ayuda para los damnificados de las Riadas de 1962 en Cataluña. No sólo hemos perdido una voz muy especial, hemos perdido un ser con un profundo y tierno carácter humano.