El juez de Sevilla Rafael Tirado, que no ordenó ejecutar la sentencia que condenaba por abusos a su hija al presunto autor de la muerte de la niña Mari Luz Cortés, considera que la Fiscalía ha creado "de la nada" una falta muy grave, "en donde no existe responsabilidad disciplinaria alguna" por su parte.
Así lo expone en un escrito en el que pide al pleno del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) que desestime el recurso que la Fiscalía ha presentado contra el acuerdo del órgano de gobierno de los jueces de multarle con 1.500 euros por una falta grave.
Por su parte, el teniente fiscal del Tribunal Supremo Juan José Martín-Casallo reclama en su recurso que el CGPJ imponga a Tirado la sanción de suspensión por tres años por una falta muy grave de desatención o retraso injustificado en la tramitación o resolución de causas.
El juez de Sevilla en su escrito de alegaciones al recurso del fiscal destaca que el representante del Ministerio Público "hace apreciaciones y juicios de valor sin fundamento" y asegura que este caso no exigía un trato preferente y que no había datos concretos de urgencia.