Dos gemelos idénticos de Malasia han podido librarse de la horca gracias a que la Corte fue incapaz de decidir cuál de los dos hermanos era el criminal y por lo tanto los han liberado a los dos.
El juez afirma en su auto que no puede enviar a la persona errónea a morir en la horca y que este caso es "único".
La policía detuvo a uno de los hermanos vendiendo drogas en una casa y antes de poder llevarle detenido llegó el otro hermano y los detuvieron a los dos, la suerte para ellos fue que después la policía no supo distinguir al hermano traficante del inocente.