El Secretario General de Manos Limpias, una organización ultraderechista dedicada a denunciar casos de corrupción, conocía la trama del presunto cobro de comisiones ilegales por parte del ex diputado popular Juan Morales en el ayuntamiento de Totana, en Murcia. Además, Bernard asesoró a un empresario imputado para que no fuera apartado de las negociaciones.
Durante la investigación policial, Miguel Bernard asesoró a un empresario implicado que iba a ser apartado de la operación. En el sumario judicial figuran conversaciones telefónicas y fotografías que demuestran la relación entre Miguel Bernard y el empresario imputado.
El máximo representante de Manos Limpias conocía la trama del presunto cobro de comisiones ilegales por parte del ex diputado popular Juan Morales en el Ayuntamiento de Totana, Murcia. En particular, estaba al corriente de una comisión de más de tres millones de euros: la que negociaba una empresa gallega con el político a cambio de favores urbanísticos en el municipio. Un dinero que, presuntamente, iba a recibir Juan Morales entonces diputado del PP y presunto cabecilla de esta trama. Así se refleja en las conversaciones intervenidas por la Guardia Civil volcadas en el sumario que el magistrado del Tribunal Superior de Justicia de Murcia, Julián Pérez Templado, tiene sobre la mesa.
Según el contenido del sumario, el empresario, intermediario en Madrid en el negocio de las comisiones, se puso en contacto con el Secretario General de Manos Limpias, Miguel Bernard para que éste le ayudara a presionar a Morales y no ser apartado de las negociaciones entre el político y la empresa que haría el pago millonario.
Durante la investigación policial, Miguel Bernard le pidió a su amigo empresario que le entregara la documentación de la que disponía. Tuvo varias conversaciones y encuentros donde el empresario le mostró correos electrónicos junto a documentos que comprometían a Morales con el cobro de la comisión ilegal. Una vez analizada la documentación, Bernard le propuso que amenazara con poner una querella ante la fiscalía, presionar con filtrarlo a la prensa, e incluso, enviar una carta al alcalde de Totana, advirtiendo de que el sindicato Manos Limpias había tenido conocimiento de la trama. Cualquiera de las opciones de Bernard, según se desprende del sumario, tenían un objetivo; que el empresario no fuera apartado del negocio.
El empresario fue detenido el pasado mes de diciembre por la Guardia Civil en el aeropuerto de Barajas. La Cadena SER se ha puesto en contacto con Miguel Bernard, Secretario General de Manos Limpias, que incurre en contradicciones pero termina reconociendo su relación con el empresario imputado.
Miguel Bernard Remón fue secretario general de Fuerza Nueva y del Frente Nacional, partido de Blas Piñar. Fue funcionario del ayuntamiento de Madrid y asesor del polémico concejal del distrito Centro, Ángel Matanzo, famoso por el cierre de discotecas, teatros y sex shops.
Bernard Remón trató de entrar en política presentándose a las elecciones al Parlamento Europeo en 1994 con un partido similar al de Le Pen en Francia. Un año después, inspirándose en el modelo italiano, creó el autodenominado, sindicato Manos Limpias.
Con el objetivo de denunciar la corrupción, el autodenominado sindicato no tiene representatividad ni delegados. Manos Limpias se autofinancia, según su secretario general, y contaría con varios miles de afiliados cuya identidad se desconoce.
Desde su primera denuncia contra varios cargos socialistas por la gestión de la Expo de Sevilla, Manos Limpias ha realizado centenares de demandas, casi semanales, contra los más variopintos asuntos desde el PSOE y el PNV, el juez Garzón, los fabricantes de la Viagra o los presidentes de todos los clubes de fútbol. La gran mayoría de sus denuncias han sido rechazadas.
Hasta hoy, se han admitido a trámite las lanzadas contra la plataforma ciudadana Nunca Mais, contra la mesa y el presidente del Parlamento Vasco, Juan María Atutxa, y la última, contra siete consejeros de la Generalitat catalana.
Es curioso: de más de cien demandas, resulta que este artículo dice que solo han prosperado las que se han presentado contra Nunca Mais, Atutxa, y siete Consejeros de la Generalitat de Cataluña; vaya que lo gallego, lo vasco y lo catalan, siempre triunfa! Felicidades España colonial, se perdió Cuba, Puerto Rico y Filipinas, pero siempre quedaran Galicia, el País Vasco y Cataluña, las tres colonias actuales.
Otro sinvergüenza más en un caso de corrupción que afecta a la derecha del PP. ¿Por que estos casos no los sacan en los medios de comunicación afines al PP, siempre nos enteramos en unos de los pocos medios de comunicación democráticos e imparciales de este país, como es EL PAíS o la SER?
Menos mal que estos venian a limpiar y aser honrados, lo que segun ellos hacian los socialistas, llevarselo, ahora resulta que hay mas chorizos que nunca a eso si de guante blanco, pues lo estan haciendo en todas las autonomias donde gobiernan, vease c.Valenciana, c.Murciana, c.Madrid en estas tres es de escandalo en Madrid ya salio lo del ayuntamiento, de lo que esta haciendo Esperanza Aguirre mejor no hablar, en Murcia la corruccion en las inmobiliarias cuando salga alguien se puede asustar lo de Totana es un aperitivo, Valencia y Castllon con los impresentables, el presidente de la Diputacion y compañia. Y ahora el jeta este de Manos limpias de verdad que si la justicia de este pais fuera un poco mejor la mayoria de altos cargos del PP. Estarian en las carceles.
Pedro, esta gente no es solamente ridícula; es, sobre todo, peligrosa.
Manos Limpias sí tiene representación y delegados, pues se presenta en las listas de CSIF (Central Sindical Independiente de Funcionarios) con la que está coaligada desde hace años. Curiosamente, este sindicato, en el Ayuntamiento de Madrid, ha formado un frente sindical, ante la negociación colectiva, con CC.OO. y U.G.T.