En las tres últimas décadas de este siglo, lloverá hasta un 40% menos en el sur de la Península Ibérica y las temperaturas máximas pueden aumentar entre 5 y 8 grados, el doble de lo previsto en el último informe de los científicos de la ONU que analiza el efecto del recalentamiento a nivel planetario. Estas son las conclusiones del estudio sobre impactos del cambio climático en España que acaba de realizar el Instituto Nacional de Meteorología y que ha presentado ante el Consejo Nacional del Clima.
Para mitigar este problema, el Ministerio de Medio Ambiente ha presentado esta semana la Estrategia Nacional contra el Cambio Climático.
Este plan contiene medidas nuevas, como la eliminación de las calderas de calefacción que usan carbón o la mejora del alumbrado público, pero no incorpora un mecanismo de financiación ni fija tampoco un calendario de aplicación en la mayoría de las medidas propuestas.
Las organizaciones ecologistas y los sindicatos han protestado por esta falta de concreción y desde el Ministerio de Medio Ambiente se ha prometido que la financiación y los plazos se incorporarán a finales de año.
Según Medio Ambiente, habrá más fondos públicos para reducir las emisiones de C02 en España y también se modificarán los impuestos para penalizar las actividades más contaminantes.
Sin embargo, Comisiones Obreras cree que la estrategia española es todavía "insuficiente" y Greenpeace ha pedido una reducción de las emisiones españolas de CO2 del 60 por ciento.