Sólo en los años en que se basa el estudio, entre 2009 y mediados del 2011 los casos de acoso entre menores mediante un móvil o un ordenador se han multiplicado y en el último semestre estudiado suponen un 11% del total. Los expertos denuncian que a diferencia de lo que ocurre con el mobbing en las escuelas o en la calle, en el caso de las nuevas tecnologías, las víctimas sufren mucho más porque viven el acoso las 24 horas
Según un estudio las redes sociales potencian también la faceta creadora de los internautas- (GETTY)
El perfil es el que más sorprende a la autora del estudio, María José Bartrina: la mitad de las víctimas y de los presuntos agresores tienen entre 14 y 15 años, son tanto chicos como chicas escolarizados y pertenecen a una familia estable, que a menudo no es consciente de qué uso dan a sus hijos a las nuevas tecnologías.
Entre los imputados más jóvenes la práctica mayoritaria es la del ciberacoso, el bullying a otros compañeros o por móvil u ordenador. A partir de los 16 años convive con otro fenómeno, el sexting: difundir a través de las nuevas tecnologías fotografías de contenido sexual de otro joven sin su consentimiento.
Bartrina asegura que los efectos de estas prácticas "son devastadores" para la víctima. Explica que, a diferencia con lo que sucede en los casos de bullying en las escuelas, "cuando se utilizan las nuevas tecnologías, el alcance del acoso es de 24 horas".
Según Bartrina, algunas víctimas han necesitado un tratamiento psicológico. Asegura que "son una minoría" y que la mayoría de acosos estudiados "se han alargado como máximo un mes, el agresor no ha vuelto a reincidir y la víctima no ha necesitado una ayuda extra".
Bartrina considera que la sociedad en general "debe tomar más conciencia de los peligros de las nuevas tecnologías y la necesidad de hacer un buen uso" y es partidaria "que los conflictos se solucionen en el propio entorno del menor". Y es que "en un 90% de los casos estudiados, víctima y agresor comparten escuela, grupo de amigos o son de un entorno muy cercano", remarca Bartrina.
El estudio también concluye que es necesaria una mayor pedagogía en las escuelas y dentro de las propias familias y plantea que en los casos que sea necesario la intervención de la justicia juvenil, opte también por la mediación.
Página 1 de 1
pepemari, creo que tu comentario reduce bastante lo que es la realidad de muchos jóvenes. Puede ser que las horas delante de un ordenador, accediendo a redes sociales en Internet, sea importante, e incluso abusivo, pero pienso que la vida de nuestros jóvenes no se reduce solamente a eso. nuestros chicos y chicas acuden a clase, a equipo deportivos, actividades extraescolares, quedan con sus amigos en el barrio...
Antes, cuando habia un pollo de estos, los amigos del acosado lo ponian fino, ahora casi no se conocen amigos, solo por mensajitos y chorradas, sin que lleguen a verse fisicamente fuera del colegio, y asi nos va, cantidad de chicos en la soledad de su cuarto enganchados al ordenador, unos acosando y otros siendo acosados, de pena.
Creo que puede resultar util el libro EL JUEZ EN EL COLEGIO de Joaquín Cabezudo Rodas. Retrata perfectamente este fenómeno y se proponen medidas útiles. Una necesidad que urge es la mayor y estrecha colaboración de los padres y madres en la educación de sus hijos. Es imprescindible.
Interesante estudio sobre un fenómeno nuevo. Gracias por la información. Pienso que es dentro de la familia donde más hay que trabajar. No puede ser que demos a nuestros jóvenes unas herramientas con tanto poder y que los adultos no les enseñen a manejar.
Página 1 de 1