Los médicos de un hospital británico han retirado hoy la ventilación mecánica a un bebé de nueve meses aquejado de un extraño trastorno metabólico, pese al deseo de sus padres de mantenerle con vida, y el niño ha muerto. Tras el fallecimiento del bebé, los padres han comentado: "Murió pacíficamente. Le echaremos mucho de menos. Fue una suerte haberle conocido, pese a su breve vida".
La enfermedad del niño afectaba gravemente a sus funciones cerebrales y respiratorias y los médicos consideraban que sufría dolores intolerables y que en esas condiciones no tenía sentido prolongar artificialmente su vida. Frente a la opinión de los médicos, los padres recurrieron al Alto Tribunal Británico, que llegó el viernes a la misma conclusión que los doctores y autorizó al hospital a desconectar el sistema de respiración asistida.
Tras escuchar el veredicto adverso de la corte, el matrimonio se declaró "profundamente acongojado" y reiteró su convicción de que valía la pena, pese a todo, preservar la vida del niño. "Estamos y seguiremos estando siempre convencidos de que, a pesar de los gravísimos problemas que sufre, su vida es valiosa y merece la pena conservarse mientras sea posible y siempre que no le cause dolor indebido", afirmaron los padres.
"Creemos que es capaz de experimentar placer"
Éstos señalaron sus diferencias con los médicos: "ellos creen que su vida es insoportable y que su incapacidad es tal que no tiene sentido que siga viviendo, pero nosotros, y algunos enfermeros, creemos que es capaz de sentir placer y que hay momentos prolongados en los que no sufre dolor y está relajado".
"Estamos y seguiremos estando siempre convencidos de que, a pesar de los gravísimos problemas que sufre, su vida es valiosa y merece la pena conservarse mientras sea posible y siempre que no le cause dolor indebido", afirmaron en un comunicado.
Los padres señalaron sus diferencias con los médicos que atienden al niño: "Ellos creen que su vida es insoportable y que su incapacidad es tal que no tiene sentido que siga vivo, pero nosotros, y algunas de las enfermeras, creemos que es capaz de experimentar placer y que hay momentos prolongados en los que no sufre dolor y está relajado".
Los padres reconocieron que los médicos han decidido poner fin al tratamiento en las próximas veinticuatro horas y que ahora sólo quieren disfrutar con su único hijo "el poco tiempo" que le queda.
El hospital donde es tratado llegó a la conclusión de que el niño sufría dolores intolerables por culpa del tratamiento al que está sometido y que no tenía posibilidad alguna de recuperación.
Una cosa muy mal hecha, y además sin el permiso de los padres, estos casos se estan pasando de rosca, y no siempre se puede estar de acuerdo con ellos, como es este caso, así de simple, a pesar de estar sufriendo segun se puede leer todo lo que los medicos dicen, sin permiso esto no se debe hacer,
Esto no se puede consentir, quitarle a este niño la ventilacion mecanica y sin el permiso de los padres, esto lo que es una barbaridad, mas de las tantas que conocemos, no se puede hacer esto, bajo ningun concepto.
Entiendo a sus padres, pero los medicos estan para curar no para ser torturadores
Leo muchos mensajes que se refieren a quitar la vida cuando de lo que se está tratando es de no seguir manteniendo artificialmente con vida a alguien con pocas posibilidades de mejora e incluso por medios dolorosos según opinión de los expertos. A mí. por favor, que me desconecten.
No vale la pena mantener a alguien vivo a cualquier precio. En este caso creo que los padres estaban pensando en ellos mismos antes que en su hijo.