Martes, 29/5/2012 05:23
ITALIA
La mujer del primer ministro italiano, Veronica Lario, ha dicho que su reputación ha sido "ensuciada" por los medios de comunicación después de que su demanda pública de divorcio por cuestiones de infidelidad hundiera a su marido en un gran escándalo. La esposa de Silvio Berlusconi provocó una oleada de críticas sobre la vida privada de su multimillonario marido cuando le acusó de "frecuentar a menores" después de que fuera fotografiado en la fiesta del 18º cumpleaños de una aspirante a modelo en Nápoles.
Algunos medios, incluidos algunos pertenecientes al grupo Mediaset de Berlusconi, respondieron al escándalo publicando historias sobre la vida privada de Veronica, ex actriz y segunda mujer del magnate de 72 años. "En estas semanas he observado en silencio, sin responder a los medios, cómo se ha ensuciado brutalmente mi persona, mi dignidad y mi historia matrimonial", dijo Veronica en una carta al diario italiano Corriere della Sera.
En la misiva, Veronica ha asegurado que los medios italianos ni siquiera se habían acercado a la realidad de su relación con Berlusconi, o preguntado por qué se había visto obligada a anunciar su frustración a través de los medios de comunicación. "Lo que es seguro es que siempre le he querido y he organizado mi vida alrededor de mi matrimonio y mi familia", ha confesado.
Berlusconi, cuyo partido de centroderecha obtuvo un resultado peor de lo esperado en las elecciones europeas aunque fue la fuerza más votada en Italia, ha declarado esta semana que su mujer había sido el rival más eficaz en la campaña.
Y es que lejos de los temas de la agenda europea, los italianos acudieron a las urnas con las polémicas imágenes de las fiestas de Berlusconi en la villa de Cerdeña. A esas fiestas, cuyas fotografías publicó el diario EL PAÍS, Il Cavaliere invitó a docenas de chicas jóvenes, así como a otros invitados trasladados en aviones del Estado.
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Todo el mundo habla por estos lares de la doble moral conservadora, que es cierta, pero que poquitas voces hablan de la doble moral feminista, que no es menos cierta. El Feminismo no es una ideología de izquierda, es más bien un nacionalismo chauvinista y onanista. A veces raya en el fascismo, como se refleja en las leyes que se han sacao del culo, del coño y de la manga (L. Violencia de "Género", Ley de (des)"Igualdad", Discriminación Nazi"Positiva", Eugenesia Abortiva, que contrasta con un puritanismo religioso que está cerca del paranoidismo y la esquizofrenia (tiene rasgos de religión, y es extremadamente dogmático y pseudocientífico) ).
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El diario muestra imágenes tomadas en varias fiestas organizadas por el primer ministro italiano en Villa Certosa.- Entre los asistentes, más de 40 muchachas