La vicepresidenta primera del Gobierno ha anunciado un acuerdo con Mauritania por el que se garantiza el desembarco de las "ocupantes más vulnerables" del Marine I, barco negrero fondeado frente a las costas mauritanas desde hace una semana. Además, ha anunciado que una misión procedente de Guinea Conakry será la encargada de identificar a los 372 ocupantes para su repatriación.
La vicepresidenta ha anunciado este acuerdo durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. Además, el Ejecutivo español ha aprobado en Consejo de Ministros una partida de 665.000 euros para que el Gobierno mauritano refuerce los sistemas de control de fronteras, y evitar así ser punto de partida de muchos inmigrantes procedentes de Asia y países del sur de África.
Antes, y a pesar del anuncio del ministro de Asuntos Exteriores español de que varios cooperantes españoles habían podido subir al barco para, por primera vez, observar realmente la situación, la realidad es que nadie pudo poner un pie en el destartalado barco negrero, según informa Nicolás Castellano.
La Media Luna Roja sí ha podido hablar con los inmigrantes, quienes les han informado de que las personas a bordo son 372, de los que 315 son asiáticos, la mayoría indios procedentes de la Región de Cachemira, y 57 subsaharianos.
Los cooperantes de la Media Luna Roja han tardado unas 13 horas en subir los 4.600 kilos de comida, agua y medicamentos para la diarrea que azota a los inmigrantes.