Viernes, 10/2/2012 18:52
La Iglesia vuelve a criticar la Ley del Aborto. El obispo de Huesca y Jaca, Jesús Sanz, dice en su pastoral de este domingo que el aborto es un "infanticidio suicida" porque el asesinato del niño lleva consigo el suicidio de la madre.
En su misiva, monseñor Sanz alude a la próxima reforma de la Ley estatal de despenalización del aborto, que autorizará el aborto a las menores a partir de 16 años y modifica los plazos y las causas para abortar legalmente.
"Cuando escuchamos a los defensores de esta ley, es tal el nivel de demagogia y medias verdades, tal el cúmulo de razones que no lo son, que hace patética e irrisoria la defensa, si no estuviera en entredicho la vida humana del ser más inocente", indica al respecto.
El obispo altoaragonés se remite al reciente acuerdo de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal, que el pasado 17 de junio, aseveró en un documento que "el aspecto tal vez más sombrío es su pretensión de calificar el aborto provocado como un derecho que habría de ser protegido por el Estado. He ahí una fuente envenenada de inmoralidad e injusticia que vicia todo el texto".
Al igual que entonces, en la carta pastoral de hoy Sanz afirma que el reconocimiento, en el anteproyecto de ley de reforma de la normativa sobre el aborto, del "derecho a la maternidad libremente decidida" equivale al derecho "a decidir eliminar a su hijo ya concebido".
Monseñor Jesús Sanz alude a los "intereses que puede haber detrás de esta criminal medida", puesto que el "ser humano" perjudicado no puede "rechistar" al ser físicamente imposible que un feto lo pueda hacer por sí mismo.
Así, Sanz menciona los intereses de las clínicas abortistas, los laboratorios farmacéuticos, los intereses políticos de "una mal llamada progresía" y el "jaleamiento social para que las gentes hablen de esto" en lugar de hacerlo sobre la crisis económica, la corrupción y "el desprestigio internacional".
Jesús Sanz afirma que la futura ley es "injusta" y permite la "irresponsabilidad machista" del hombre. El obispo de Huesca y Jaca alude a las mujeres que piden ayuda a la Iglesia "a escondidas" y critica a "los políticos de la poltrona", tras lo que proclama que "hay que salvar a ese niño salvando a esa mujer y salvar a la madre salvando al hijo de sus entrañas".
Que hagan una estadíatica de cuantas líneas telefónicas, por ejemplo, que tienen las iglesias están a nombre de alguna feligresa, y de otras cosas que no sabemos... A vivir! y por la "cara", y luego dicen...
Sr. Obispo ¿no es un infanticidio que se muera un niño/a cada 3 segundo de hambre? SU CINISMO Y LO QUE VD. REPRESENTA NO TIENE LÍMITES
No vendría mal hacer otra campana en mi pueblo, puñeta, que para una vez que oigo que suena su nombre en los papeles, es por alguien que truena con cajas destempladas, desafinando y desaprovechando la ocasión de ser prudente y permanecer callado para no demostrar ignorancia. Lo dicho, candidato para la campana.
PARA EL 22.-La Doctrina Oficial de la Iglesia queda salvada por la Monja,ya lo advierte.Esa Doctrina Oficial obligará de alguna forma,hasta donde obligar pueda,a los que sigan esos mandatos.Sólo y exclusivamente.No al resto de los Ciudadanos del mundo.Ni tampoco ha de obligar a los que crean en Cristo,pues la Iglesia se aparte de la Doctrina de Cristo en lo que la interesa.Así lo denunció el Teólogo Miret Magdalena en varias Ocasiones sobre el mismo Tema,el Aborto. Vale por hoy.POr ejemplo en los Textos llamados sagrados se habla de los Obispos Mujeres.
"Infanticidio suicida" quiere decir, exactamente, que los niños se matan a sí mismos. La incompetencia para usar el lenguaje suele traducir una paralela incompetencia para razonar. En fin: contra infanticidio, efebofilia, como dirían los exquisitos filólogos del Vaticano.