La Conferencia Episcopal ha opinado en numerosas ocasiones en contra de la reforma de la ley del aborto, pero la declaración de este jueves va más lejos. La Conferencia Episcopal se ha pronunciado oficialmente contra la reforma de la ley del aborto que tramita el Parlmento. La novedad es que han apelado a los diputados católicos para que voten en contra de la reforma en el Congreso.
La Conferencia Episcopal Española (CEE) ha advertido de que "de acuerdo con la doctrina de la Iglesia, ningún católico coherente con su fe podrá aprobar ni dar su voto" al anteproyecto de Ley de Salud Sexual y Reproductiva e Interrupción Voluntaria del Embarazo presentado por el Gobierno.
Según afirma la institución en una declaración, el anteproyecto presentado "constituye un serio retroceso respecto a la actual legislación despenalizadora, ya de por sí injusta" por lo que "tampoco debería" respaldar esta iniciativa "nadie que atienda a los justos imperativos de la razón".
Un atentado, no un derecho
A lo largo de once páginas, los obispos españoles exponen sus conclusiones sobre un texto que tildan de "serio retroceso en la protección de la vida" y denuncian, entre otros aspectos del Anteproyecto, que "otorga la calificación de derecho a algo que, en realidad, es un atentado" contra la vida.
"Decidir abortar es optar por quitar la vida a un hijo ya concebido y eso sobrepasa con mucho las posibles decisiones sobre el propio cuerpo, sobre la salud de la madre o sobre la elección de la maternidad", denuncia la CEE.
El trabajo de los obispos es poner a punto nuestras conciencias. Después, ya se encargarán ellos de perdonarnos nuestros pecados. Pero, ¿por qué no empiezan por lavar las de todos aquellos, que después de ser culpables de numerosas tropelías, ya sea en el parlamento, en el juzgado o en los medios declaran cosas como ¡yo tengo mi conciencia bien tranquila!. Y no quería nombrar a nadie, pero me acuerdo de los Trillo, Aznar...
...¡Que buena es Doña Asunción que nos lleva de excursión!.... esto es lo que opino del tema de los Obispos.
Y a mi que me importa lo que diga la iglesia catolica. ¡Esto no es Iran! Bueno a lo mejor sí, porque mientras la sigamos manteniendo no podemos decir que haya una separación de la iglesia y el estado.
La Iglesia no impone nada a nadie. Ella dice lo que moralmente considera bueno o malo. El que quiera que le haga caso, y al que su oral le diga que matar a un ser de 24 semanas es moralmente correcto, allá él con su conciencia. Por supuesto, no espero que ningun diputado que presume de catolico vote contra lo que la diga su partido.
Me parece algo absolutamente vergonzoso el hecho de que la Iglesia amenace a los profesionales por realizar su trabajo de acuerdo a la ley. Señores arzobispos, curas y demás, no olviden que la gente de hoy en día son gente menos ignorante y más preparada que antes, es decir, menos susceptibles de poder ser engañados. Y si estos médicos son despedidos ... ustedes le pagarán un sueldo??