Los obispos aseguran que "nadie puede refrendar con su voto leyes que dañan gravemente las estructuras básicas de la sociedad" y señalan que, a la hora de acudir a las urnas, éste es un elemento que debe ser tenido en cuenta de manera ineludible
Los obispos dan una vuelta de tuerca más en su oposición a la ley del matrimonio homosexual, avalada recientemente por el Tribunal Constitucional. En una nota elaborada por la Asamblea Plenaria del episcopado, reunida esta semana en Madrid, los obispos dirigen especialmente su mensaje a los políticos a los que piden que "asuman su responsabilidad".
En el texto, señalan que "asistimos a la destrucción del matrimonio por vía legal" y añaden que "la recta razón exige que, en esta materia tan decisiva, todos actúen de acuerdo con su conciencia, más allá de cualquier disciplina de partido. Nadie puede refrendar con su voto leyes que dañan tan gravemente las estructuras básicas de la sociedad. Los católicos, en particular, deben tener presente que, como servidores del bien común, han de ser también coherentes con su fe".
Preguntado sobre si los católicos no deberían votar al PP si no cambia ahora la ley desde el Gobierno, tras haber presentado un recurso de inconstitucionalidad contra la misma, Martínez Camino señalaba que "aunque a la hora de emitir el voto hay que tener en cuenta muchos elementos, éste sin duda, es uno de ellos y además ineludible. Ningún político preocupado por el bien común o los derechos de los ciudadanos puede permanecer impasible ante una situación tan grave como ésta".
En su nota los obispos añaden que "sin la protección del matrimonio y la natalidad, no habrá salida duradera de la crisis".
Ante la polémica desatada por el libro del Papa, los obispos han aclarado hoy que la presencia de la mula y el buey responde a una alegoría incorporada a lo largo de la historia a la iconografía cristiana y zanjan cualquier duda pidiendo a los españoles que "pongan la mula y el buey en el Belén". "Es un mensaje para Navidad", ha señalado al ser preguntado al respecto el portavoz de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Martínez Camino. "Que pongan el buey y la mula y que sepan además que también lo dice el Papa, que hay que seguir con esta preciosa iconografía que nos ayuda a entender que el antiguo testamento y las expectativas de los profetas se cumplen en Belén". Camino ha aprovechado para dar veladamente un tirón de orejas a "algunos medios de comunicación" porque "todo el mundo que haya leido los evangelios sabe que en ellos no se menciona, tal y como ha señalado el Papa, a ninguna mula y a ningún buey en el nacimiento de Jesús", añadía Martínez Camino para tranquilidad de los belenistas
Señores Obispos. No es legal que desde los púlpitos de la Iglesia empleen para hacer propaganda política con ánimo de cambiar las leyes civiles. Dediquense a lo suyo que del resto somo mayores, sin que nadie pretenda cambiar nuestros votos en favor de sus ideas religiosas.
En los tiempos que corren hay dos actitudes de la Iglesia Católica que me dejan pasmado. A estas alturas el Papa se ocupa del buey y del pobre burrito, tradicionalmente presentes en el Portal de Belen, ¿es esto serio o es una bufonada?. La Conferencia Episcopal se mete a considerar la validez del matrimonio homosexual, a probado por la ley,¿qué nos pasa en este país?
Vamos a ver.... monseñores, porqué el buey y la burra, no pueden ser matrimonio, son invitados especiales al nacimiento, María, José... el niñito Jesús, pero qué caramba, diga el pope papa ese lo que diga, las tradiciones son las tradiciones siempre y cuando se deje libertad a cada uno.
El libro de Benedicto XVI que ya debe estar en las librerias, nos devuelve a los evangelios, y todos los textos sagrados, cómo una señal viva de la vida de Jesús, nos recuerda su nacimiento y aporta datos nuevos o las mismas reflexiones con un sentido de modernidad, ahora nadie tiene claro quién estaba o estuvo en un momento determinado en el pesebre, la historia que conocemos es simpática dentro de la pobreza que aporta la situación de un niño principal que tiene la mala suerte de estar en lugar equivocado, cómo todos sabemos en Belén habia mansiones importantes, casas principales, todo resulta familiar y divertido, el Ángel se presenta a la Virgen para anunciarle el nacimiento, pero no da un paso más para solucionar los problemas que el nacimiento de Jesús tiene de complicación en la vida de la Madre de Dios, lo de menos es si habia un buey o un asno grande o,pequeño, pero gracias al libro estamos recordan una leyenda que dura muchos siglos que todos conocemos y que es una fiesta infantil que se celebra todos los años.
Los obispos carecen de la claridad mental necesaria para distinguir lo que es un matrimonio civil, de aplicación en un estado aconfesional, y que no puede discriminar a una parte de la sociedad, de un matrimonio canónico, de aplicación en el seno de la Iglesia Católica, y que tiene sus propios requisitos. Esta ofuscación tiene un origen psicológico derivado de dos motivos fundamentales: tras varios siglos de injerencia la vida civil les es difícil asumir que la legislación civil ya no está en su jurisdicción y en segundo lugar se basan en su fe, y la fe es el fundamento de una religión, pero no es buena para pensar con claridad. La fe, llevada fuera del ámbito personal a querer imponerla, ha llevado y lleva a guerras, atentados, crímenes e injusticias manifiestas. No es que la Iglesia Católica sea anticonstitucional, es que sus dirigentes ofuscados pretenden imponer reglas internas de la Iglesia, que no están de acuerdo al espíritu de una Constitución laica, a una sociedad que no se rige por esas reglas, afortunadamente.