El contencioso que enfrenta al empresario Blas Herrero con Onda Cero ha sido resuelto por un laudo arbitral a favor del primero. Dos de los tres árbitros designados para decidir sobre el asunto han votado a favor de que la cadena propiedad de Antena 3 pague 185 millones de euros por incumplimiento del contrato de cesión de emisoras que ambos firmaron para la puesta en marcha de Kiss FM.
Esta cadena musical se ha convertido en sus dos años de existencia en la tercera de la radio española, con más de 1.300.000 oyentes. Para poner en marcha este proyecto, Herrero puso en manos de Onda Cero en julio de 2001 70 emisoras de Radio Blanca, de su propiedad.
Por aquél entonces Telefónica controlaba Onda Cero y su presidente, César Alierta, dio luz verde al acuerdo, que fijaba el pago al propietario de Radio Blanca de una cantidad por oyente. Para ello, se fijaban una serie de complicados baremos vinculados a la audiencia para determinar los pagos que Admira debía satisfacer a Herrero. Onda Cero quedó comprometida a pagar unos 18 euros por oyente.
Pero es la medición de la audiencia es la que enfrenta a Blas Herrero con Onda Cero. El primero pide que se le pague de acuerdo a la audiencia acumulada (1.366.000 oyentes), mientras que la cadena de radio dice que debe aplicarse el criterio de audiencia media (162.000 oyentes).