Martes, 29/5/2012 08:53
Para ello, ha hablado con la empresa de bebidas, con el club de futbol y con la constructora encargada de hacer realidad una operación urbanística que en el ayuntamiento creen que beneficia a los ciudadanos madrileños. Al bien común apela precisamente el equipo de Ana Botella para convencer al gobierno regional, especialmente después de que su presidenta se haya negado en público y de manera categórica presentar un recurso contra la sentencia.
Y esa sentencia es la que estudia con lupa el consistorio al creer que bien se podría justificar la singularidad de los edificios que van a ser construidos. Aunque, por otro lado, en el ayuntamiento no quieren decir qué alternativas jurídicas o legales permitirían eliminar las barreras para que la operación Mahou-Calderón se convierta en una realidad y el Atlético de Madrid pueda trasladarse a la Peineta, donde FCC continua trabajando en su reforma.
A todo esto, el ejecutivo regional por boca de su vicepresidente Ignacio González, asegura que trabaja junto al ayuntamiento para lograr una salida que desatasque la operación urbanística.