El color negro y un silencioso luto recorrían hoy el pueblo de Ontiyent, en Valencia. En la tarde de ayer la tranquila localidad se vio sacudida por una discusión que acabó en asesinato y suicidio. Dos disparos arrancaron la vida de una pareja de ecuatorianos que convivían desde hace más de diez años. El primero a causa de los celos, para ella. El segundo por arrepentimiento, para él. Alertado por las detonaciones el menor de sus tres hijos entró en la casa: "mi papa y mi mamá están muertos" gritaba segundos después mientras corría calle abajo.
Cuando la Guardia Civil llegó a la casa de campo de la familia sólo encontró los cadáveres de la pareja. Según las primeras investigaciones, Mauricio, de 38 años, habría matado ayer por la tarde con una escopeta a su pareja Blanca, de 42, y posteriormente se habría suicidado mientras el hijo en común de ambos, de 8 años, jugaba en la calle con otros niños.
El hijo pequeño de ambos estaba jugando en la calle con otra niña cuando oyó los disparos. Al entrar en la casa encontró los cuerpos de la pareja. "El niño bajó gritando: ¡Mi papá y mi mamá están muertos!", ha explicado uno de sus vecinos, padre de la niña con quien el menor jugaba en la tarde de ayer, y que también oyó los disparos aunque pensó que se trataba de algún cazador.
Conmoción en el pueblo
"Cuando oí el primer disparo, pensé que era un cazador y fui a llamarle la atención, pero el segundo ya lo oí dentro de la casa"; al acercarse, vio al menor bajar corriendo y gritando, por lo que llamó a la Policía.
El bar que regentaba la mujer, Checho 2, y en el que trabajaba con su hija de 21 años, ha permanecido hoy cerrado aunque varios vecinos del municipio se han acercado hasta él, en la avenida de Albaida, para comprobar que el suceso era cierto.
Amigos de la pareja han asegurado que sus dos hijos mayores están destrozados y han apuntado que los celos podrían haber sido la causa del homicidio, porque, según han explicado, Blanca había contado que Mauricio "creía que estaba con otro" y que le cogía el teléfono móvil para comprobar las llamadas que tenía registradas.
Otra semana negra para la lacra de la violencia machista
La de ayer es la tercera mujer presuntamente asesinada por su pareja en los últimos tres días, después de que el domingo pasado muriera una joven brasileña de 25 años en Vigo y ayer perdiera la vida otra joven de nacionalidad letona de 26 años en Tenerife. Respecto al primer caso, el agresor fue detenido ayer. En cuanto al segundo, agentes de la Guardia Civil siguen buscando al ex compañero sentimental de la chica, sobre el que pesaba una orden de alejamiento.