Ahora que se enfrenta a una caída en el turismo dada la crisis financiera y una reputación de frialdad, la oficina de turismo parisina ha pedido una cosa muy simple a sus ciudadanos: que sonrían.
El número de visitantes de París, la ciudad más visitada del mundo, ha caído en un 17 por ciento desde enero, comparado con el mismo periodo en 2008, según muestran las cifras oficiales.
Para frenar la caída y aumentar los ingresos, la oficina de turismo ha colocado puestos cuyos trabajadores son "embajadores de la sonrisa" y que dan la bienvenida a los turistas en los puntos más visitados de la ciudad.
Patinadores por el turismo
Además, un gran grupo de patinadores formaron el domingo una gran sonrisa en la Plaza Vendome en el centro de la ciudad.
"Tenemos que trabajar en ser contundentes y en las imágenes simples. No hay nada que diga tanto como una sonrisa", dijo Paul Roll, director de la oficina de turismo.
En mayo, una encuesta llevada a cabo por la web de viajes TripAdvisor reveló que París era la ciudad más sobrevalorada en Europa, resaltando sus altos precios y sus ciudadanos desagradables.
La colaboración de todos, importantísima
Daniel Fasquelle, fundador de una asociación turística dijo que todos los franceses tenían un papel que jugar.
"Si queremos que el turismo, que ha generado más de dos millones de trabajos, se mantenga como el sector económico más fuerte, todo el mundo tiene que apoyarlo - profesionales, los representantes elegidos, y la gente francesa", explicó.
"Es el turista americano en París al que informamos educadamente, es el inglés con el que no nos impacientamos y al que no pitamos", dijo.
Esfuerzos para atraer visitas
París esta haciendo grandes esfuerzos para hacer que sus ciudadanos sonrían para atraer a más visitantes.
Ahora es posible disfrutar de una visita virtual de los Campos Elíseos, "la avenida más bella del mundo", según la página web de los Campos Elíseos.
Los planes para construir una serie de hoteles de lujo también están al caer, y el secretario de estado de Turismo, Herve Novelli, cuenta con una reducción de impuestos para el sector de los restaurantes, que entró en vigor el 1 de julio, para promover el turismo.
El amor ciega
Yo estuve hace un mes y encontré de todo y como en todas partes. Hubo gente muy amable que se esforzaba en hablarte en español y mantener una conversación (decían que lo habían estudiado en el colegio, pero que de no practicarlo se les había olvidado) y otros muy cortantes que te decían que no hablaban tu idioma y no se molesta-ban lo más mínimo en contestarte.
Prefiero creer que el desagrado generalizado en esta bella ciudad, es fruto de factores coyunturales y no de una injustificada prepotencia, que denotaría la enorme estupidez de sus habitantes.
Mi primera experiencia con una francesa al llegar a la estación fue bastante impactante por lo seco de sus respuestas... me dejó bastante asombrado pues le pregunté si hablaba inglés, me dijo que no con cara de sota, y cuando le pregunté ¿y español?, me miró como diciendo ¿Español, estás loco?, como si fuera algo bochornoso... mi amigo y yo nos miramos asombrados, pero bueno, hay de todo, eso si, son mucho más amables en Londres, con diferencia, París es muy bonito pero la gente lo hace todo muy frio en general, al llegar al hotel también tuvimos una contestación que nunca he recibido en ningún pais de Europa, pero como son "franceses" da la sensación de que se lo pueden permitir, en fin.
Estuve hace unos meses en París y la verdad... cuando más conozco París más me gusta Londres. En París la gente en general es muy seca y fría, y no se molestan lo más mínimo en entenderte o en echarte un cable, todo lo contrario que en Londres o en Barcelona, por ejemplo.