En un país mayoritariamente católico como es Portugal sorprende el resultado de una encuesta realizada por la televisión lusa TBI, del Grupo Prisa, que dice que el 62% de los portugueses se muestran favorables a la eutanasia.
Más de la mitad de la población está a favor de que la ley lusa permita a los enfermos incurables o en situaciones clínicas dolorosas poner fin a su vida.
De momento la eutanasia no está en la agenda política del gobierno, pero podría ser una de las bazas electorales del partido socialista de cara a las próximas elecciones generales de 2009, en las que el primer ministro José Sócrates intentará revalidar la mayoría absoluta.
Y si los portugueses son favorables a la eutanasia, no lo son tanto a los matrimonios gays, ya que sólo el 37% de la población está a favor y más del 70% se opone a las adopciones por parejas del mismo sexo.